"La desinformación...terreno fértil para la manipulación y el engaño" Chávez Vive, La Lucha Sigue

viernes, 24 de octubre de 2014

Restablecimiento del marco fiscal petrolero (Apuntes en 5 Tiempos)

Frente de Comunicadores Revolucionarios SXXI
“En los primeros días del mes de octubre del año 2004 el Presidente de la República, en acto público durante su programa Aló Presidente en la refinería de Puerto La Cruz, anunció el ajuste de la tasa de regalía de uno por ciento a 16 2/3 para todos los proyectos de la Faja Petrolífera del Orinoco.

“Nosotros ya sabíamos en aquel momento que, tal como estaba contemplada la figura de arbitraje-y de eso vamos a hablar más adelante, señores de la Asamblea Nacional, y vamos a mostrar documentos sobre qué tipos de convenios y contratos se firmaban aquí en la Cuarta República, en la vieja Pdvsa-ante cualquier decisión soberana del Estado venezolano, comenzamos a actuar preparándonos para un caso de disputa arbitral, para un caso legal.

“Así fue que hicimos el ajuste de las regalías, tal como estaba establecido en la ley que ya estaba vigente en el momento en que se desarrollaron eso acontecimientos, es decir, la Ley de 1943, que en su artículo 41 establecía que, así como la potestad del Ministerio de Energía y Minas era hacer rebajas de las regalías cuando se tratara de campos de difícil explotación, y sobre todo campos maduros, y que violando el espíritu del legislador de aquel momento se utilizó para darle rebajas de regalías hasta el 1% para campos que no tenían todavía operación alguna, es decir, no podían ser de ninguna manera campos maduros; utilizando ese mismo artículo de la Ley, el Ministerio de Energía y Minas ajustó la tasa de uno a 16 2/3”.

“Inmediatamente continuamos avanzando y en el seno de esta soberana Asamblea se sometió la modificación del artículo 57 de la Ley de Impuesto Sobre la Renta, en la cual estaba estipulada la rebaja graciosa que nuevamente la Cuarta República le había dado a las empresas transnacionales, donde se había establecido para muchas actividades una tasa de impuesto no petrolero, pero entre ellas también para los convenios de la Faja.

“La Asamblea Nacional, en conjunto con el Ejecutivo Nacional, introdujo y debatió esa ley y se ajustó la tasa para todos los proyectos petroleros a la tasa vigente de 50%, sin excepción alguna para ningún proyecto. Además, se eliminó un conjunto de excepciones que usaron las empresas transnacionales para evadir de manera sistemática el pago de Impuesto Sobre la Renta, como efectivamente lo determinó nuestro organismo impositivo, el Seniat, en base a las revisiones sucesivas que hizo de las cuentas, tanto de los convenios operativos como de los convenios de asociación de la Faja.

“Luego, en el seno de esta Asamblea se introdujo, en mayo de 2006, la Ley Orgánica de Hidrocarburos para establecer regalías e impuestos de extracción con un piso único para los proyectos y actividades petroleras en el país, que incluían los desarrollados por Pdvsa y las empresas privadas. Esa es la razón por la cual hoy día nosotros tenemos un piso para el concepto de regalías y otros impuestos de 33,33% para todos los proyectos, sin excepción alguna.

“En términos del régimen fiscal para el año 2006, podemos decir que de los niveles de participación en ganancias que tenía el Estado venezolano de 45% del valor bruto del barril-que lo había abatido la apertura petrolera, en los actuales momentos la participación del Estado venezolano en las ganancias por cada barril de petróleo producido es de 85,6%; lo cual, en términos económicos ha tenido resultados extraordinarios para nuestro país”.

Pdvsa aportó 30 mil 172 millones de dólares adicionales al Estado venezolano en el período de enero de 2002 a diciembre de 2007, fundamentalmente por el incremento de las tasas en regalía del 30%, por el conjunto de medidas desarrolladas por el gobierno bolivariano desde la promulgación de la Ley Orgánica de Hidrocarburos. Además, producto de las decisiones de ajuste a nuestro marco fiscal, las empresas transnacionales petroleras establecidas en el país aportaron, en el mismo período, ingresos adicionales de 40 mil 408 millones de dólares al Estado venezolano; recursos que de otra manera se hubieran ido en manos de las empresas transnacionales o hubieran sido dilapidados por la meritocracia petrolera en sus inversiones en el exterior. Se trata de quién captura la renta petrolera y en baneficio de quién se dispone la misma”. Rafael Ramírez (2008)


Tomado de: La PDVSA Nacionalista venció a Exxon Mobil imperialista (2009) Ministerio del Poder Polular para la Comunicación y la Información 
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jueves, 23 de octubre de 2014

Ley de Hidrocarburos 1943 (Apuntes en 5 Tiempos)

Frente de Comunicadores Revolucionarios SXXI
“En 1943, después de una larga discusión nacional y mediando un convenio entre el gobierno del General Isaías Medina Angarita y las compañías petroleras, con la ‘mediación’ del Departamento de Estado norteamericano, se promulgó la Ley de Hidrocarburos” Carlos Mendoza Potellá (1996)
Con la Ley de Hidrocarburos de 1943 se logró por primera vez establecer en el país un régimen único y uniforme para todas las concesiones de hidrocarburos, tanto para las otorgadas con anterioridad, como las que se concederían posteriormente, mediante el mecanismo de la  conversión. Estableció la posibilidad legal de que los antiguos títulos o contratos fuesen convertidos en nuevos títulos, libres de todo defecto y quedando los anteriores sin vigencia.
Con esto los concesionarios se acogían a la nueva legislación, con sus mayores cargas impositivas, pero el gobierno renunciaba a cualquier reclamo originado por la situación anterior. La duración de todas las concesiones de explotación, las nuevas y las convertidas, se estableció en 40 años contados a partir de esa fecha, es decir, el vencimiento se pospuso para el año 1983, aun cuando algunas de las viejas concesiones estaban ya próximas a su fecha de vencimiento.
La ley no sólo uniformó, sino que también incrementó los impuestos y regalías. Las regalías, por ejemplo, de un máximo de 15%, y promedio de 9%, pasaron a un mínimo de 16,66 % de lo producido medido a boca de pozo, que sólo en casos excepcionales, al declinar la capacidad productiva de los yacimientos, se podría disminuir para preservar el valor comercial de la explotación. Se estableció la soberanía impositiva del Estado, reconociéndole la atribución, por medio de leyes de impuesto sobre la renta, para modificar los tributos. Esta Ley continuó vigente hasta el año 2001 en todo su articulado, con la excepción única del  artículo 3 que fue derogado por un dictamen de la Corte Suprema de Justicia de 1991, a fin de permitir la apertura petrolera de los años 90 del pasado siglo XX, por la vieja PDVSA en detrimento del interés colectivo nacional.
Con el estallido de la II Guerra Mundial, Venezuela aumenta su capacidad de negociación con las transnacionales petroleras. El Presidente Isaías Medina Angarita lidera entonces la reforma impositiva de 1943, lleva a cabo concentraciones populares en todo el país y visita campos petroleros y sedes sindicales y advierte que si no se llegar a producir un acuerdo con estas empresas, la nación decidirá de manera unilateral. Finalmente las compañías “cedieron” y como resultado de las negociaciones se alcanzaron los siguientes compromisos:
·         Las empresas aceptaron someterse a las condiciones establecidas por la Nueva Ley de Hidrocarburos.
·         Se reconoció la soberanía impositiva de la Nación frente a las transnacionales.
·         La regalía que antes se ubicaba en 9% ascendió a 16 2/3%.
·         La tasa de Impuesto Sobre La Renta para la actividad petrolera aumentó a 12%, con lo que, aunado al porcentaje establecido para la regalía y a la aplicación de otros impuestos, el Estado garantizaba 60% de los beneficios obtenidos por la explotación del petróleo.
·         Se fijaron precios mínimos para el cálculo del pago de la regalía.

·         Se obligó a las compañías a construir refinerías en territorio nacional entre 1945 y 1950. (Serie N°6 Plena Soberanía Petrolera. Venezuela actor fundamental en la OPEP. Ministerio del Poder Popular para la Energía y Petróleo. PDVSA. Octubre de 2007) 
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Decreto de Minería 24 de octubre de 1829 (Apuntes en 5 Tiempos)

Frente de Comunicadores Revolucionarios SXXI
“El Libertador Simón Bolívar en su visionario decreto de Quito (1829) estableció que ‘conforme a las leyes, las minas de cualquier clase corresponden a la República’ y advirtió la importancia de ‘asegurarse su propiedad’ porque tales recursos son ‘una de las principales fuentes de riqueza pública’. Tal entendimiento sobre la propiedad de las tierras y el subsuelo tiene una importancia meridiana a la luz del rol que cumple el petróleo en la sociedad global contemporánea. En consonancia con esta visión, el Gobierno Bolivariano de Venezuela ha dado un vuelco revolucionario al sistema de regulación petrolera y al modelo neoliberal de desarrollo, ambos heredados de la IV República”. Rafael Ramírez (2006)
“En Venezuela, conforme el Decreto del Libertador de octubre de 1829, el subsuelo, y por consiguiente el petróleo, el gas, es propiedad de la Nación, a diferencia de otros países, tal los Estados Unidos, en el que el propietario del suelo lo es también del subsuelo, por lo que las legislaciones de hidrocarburos de estos dos países son esencialmente diferentes. En Venezuela, la Ley vigente establece que el Estado, en representación de la Nación, puede proceder directamente a extraer, manipular y vender el petróleo y gas contenidos en los yacimientos u otorgar a particulares concesiones para que los exploten, refinen, etc., previo el cumplimiento de determinados requisitos, el pago de impuestos específicos y generales (el de la Renta) y de entregar al Estado una parte del petróleo que sea extraído-el ‘royalty’-, fijada en 16 2/3 de la producción.
Por causas sobradamente conocidas, el Estado no solamente había renunciado a extraer y manipular directamente el petróleo, sino que, incluso, en lugar de recibir el ‘royalty’, en especie para manipularlo y abastecer el mercado interno, optó por recibir de los concesionarios su equivalente en dinero, política que generó que los grandes trusts extranjeros controlaran desde los comienzos todas las operaciones de extracción, refinación y venta de nuestro petróleo y, por derivación, que interfirieran, obstaculizaran y distorsionaran el desarrollo económico del país, manteniéndolo en situación de permanente subdesarrollo y convirtiéndolo en dependiente económica y políticamente de los países de origen de los trusts concesionarios, principalmente de Estados Unidos”. Salvador de la Plaza (1967)
El 24 de octubre de 1829, el Libertador promulgó en Quito un Decreto de Minería, que establecía tácitamente en su artículo primero que las minas pasaban del dominio de la Real Corona española al dominio de la República, como consecuencia de una declaración expresa emanada de la autoridad legítima: “Conforme a las leyes, las minas de cualesquiera clase, corresponden a la República...”.
La pretensión de las normas del Decreto era, además de la precedente – según rezan sus considerandos–, fomentar la minería, abandonada durante la existencia de la Gran Colombia. Nada más conveniente para una sociedad económicamente exhausta, como era la sociedad grancolombina de 1829, si se quería otorgar seguridad a los ciudadanos y promover el espíritu de empresa, que revalidar la concesión como medio jurídico de acceso a la explotación de las minas, conservando de esa manera la tradición del derecho regalista español. Por ello, en el resto del artículo primero se puede continuar leyendo:
“...cuyo Gobierno las concede en propiedad y posesión a los ciudadanos que las pidan, bajo las condiciones expresadas en las Leyes y Ordenanzas de Minas, y con las demás que contiene este Decreto”. Por otra parte, el artículo 38 del Decreto de Minería estableció que: “Mientras se forma una Ordenanza propia para las minas y mineros de Colombia, se observará provisionalmente la Ordenanza de Minas de Nueva España (...) exceptuando todo lo que trata del Tribunal de Minería y Jueces Diputados de Minas y lo que sea contrario a las Leyes y Decretos vigentes. Tampoco se observará en todo lo que se halle reformada por el presente Decreto”. J. Mora Contreras.
Gracias al Decreto del 24 de octubre de 1829, el Libertador Simón Bolívar transfirió esa soberanía al Estado de la República de Colombia. Después de la desintegración de la Gran Colombia, esa soberanía minera es ratificada varias veces en la legislación venezolana. Desde entonces, varias décadas antes de la aparición de la industria petrolera, los recursos del subsuelo se constituyen en patrimonio colectivo de los venezolanos. Con ese principio legal quedó determinada también la forma como los particulares podían acceder a la explotación de tales bienes colectivos: mediante una concesión otorgada por el Ejecutivo, pagando una cuota proporcional de regalía sobre los volúmenes extraídos y sometiéndose a la soberanía impositiva de los poderes públicos. Y bajo esta estructura formal se organizó la explotación de hidrocarburos en Venezuela y prosperó el “régimen concesionario”, durante cuya existencia el Estado venezolano fue reivindicando, paulatinamente una proporción creciente en los beneficios del negocio petrolero.

Reflexión necesaria:

“En Venezuela, conforme el Decreto del Libertador de octubre de 1829, el subsuelo, y por consiguiente el petróleo, el gas, es propiedad de la Nación, a diferencia de otros países, tal los Estados Unidos, en el que el propietario del suelo lo es también del subsuelo, por lo que las legislaciones de hidrocarburos de estos dos países son esencialmente diferentes. En Venezuela, la Ley vigente establece que el Estado, en representación de la Nación, puede proceder directamente a extraer, manipular y vender el petróleo y gas contenidos en los yacimientos u otorgar a particulares concesiones para que los exploten, refinen, etc., previo el cumplimiento de determinados requisitos, el pago de impuestos específicos y generales (el de la Renta) y de entregar al Estado una parte del petróleo que sea extraído-el ‘royalty’-, fijada en 16 2/3 de la producción.

“Por causas sobradamente conocidas, el Estado no solamente había renunciado a extraer y manipular directamente el petróleo, sino que, incluso, en lugar de recibir el ‘royalty’, en especie para manipularlo y abastecer el mercado interno, optó por recibir de los concesionarios su equivalente en dinero, política que generó que los grandes trusts extranjeros controlaran desde los comienzos todas las operaciones de extracción, refinación y venta de nuestro petróleo y, por derivación, que interfirieran, obstaculizaran y distorsionaran el desarrollo económico del país, manteniéndolo en situación de permanente subdesarrollo y convirtiéndolo en dependiente económica y políticamente de los países de origen de los trusts concesionarios, principalmente de Estados Unidos”. Salvador de la Plaza (1967) 
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domingo, 19 de octubre de 2014

La historia de la dinastía Rothschild

El tema de las élites financieras del mundo es sumamente espinoso, contiene muchísimos detalles y un largo período histórico para poder ser entendido. En este artículo vamos a tratar de dar algunos puntos importantes que abarcan por lo mínimo doscientos años de historia. Iremos presentando aspectos básicos para que el lector se pueda ir creando la base necesaria, para lograr finalmente comprender que absolutamente todos los grandes eventos ocurridos en el mundo tienen un hilo conductor, poseen un patrón de conducta ya establecido hace muchísimo tiempo atrás, y por supuesto, todo esto tiene un objetivo muy bien definido.


Vale decir que el autor que elaboró las conferencias que aquí se presentan, lamentablemente falleció en agosto del 2010 y solo están disponibles 8 de las 10 presentaciones que se tenían previstas, sin embargo, trataremos de abarcar lo más posible en este artículo hasta llegar a nuestros días. El autor de las conferencias que mencioné es Luis Ravizza, quien ha fallecido por causas que desconozco; su trabajo (en este tópico) está basado en el libro "The history of the house of Rothschild" de Andrew Hitchcock y te aseguro que resultará sumamente esclarecedor.


PRIMERA PARTE (Desde 1.743 a 1.798)
En esta primera parte se abarca la historia desde 1743 a 1798, se da una muy buena introducción de la familia Rothschild, sus estratégicos movimientos y el inicio oficial de la orden de los Illuminati.


SEGUNDA PARTE (Desde 1.743 a 1.798)
En esta segunda parte se abarca la historia desde 1798 a 1818, Veremos una gran cantidad de pasos importantes que tomó la familia Rothschild para ir aumentando su poderío, el crecimiento de la familia y la dominación de la banca mundial. Un punto importante en esta época vendría a ser el control absoluto de Inglaterra y su banco central.



En esta tercera parte se abarca la historia desde 1818 a 1861. Aquí seguiremos viendo hechos muy importantes que poco a poco van armando el esquema necesario de dominio mundial por parte de los Rothschild.

En esta cuarta parte se abarca la historia desde 1861 a 1881. En estos años suceden acontecimientos de mucha relevancia que nos ayudarán a entender el entramado de mentiras, corrupción y poder que se ha tejido a lo largo de la historia.


En esta quinta parte se abarca la historia desde 1881 a 1913. Tocaremos el tema del petróleo, y como poco a poco los Rothschild se van haciendo con las grandes petroleras del mundo creando un perfecto monopolio. Con esto entenderás que a pesar de que hoy en día existen vías para conseguir la energía libre, son proyectos no viables para estas grandes corporaciones. Comprenderás porque personas como Tesla, que a pesar de sus grandes inventos, que le pudieron aportar mucho al mundo nunca llegaron a ver la luz, y que este personaje al final de su vida terminó solo y sin un centavo.


Podemos advertir que los Rothschild han "aprendido" de sus errores a lo largo de la historia, uno de sus tropiezos ha sido constantemente la opinión pública, que se ve reflejada en los medios de comunicación. En este particular no se podían quedar atrás. Por lo tanto verás como a lo largo de los años, estos grupos de Illuminatis se han hecho con las más grandes corporaciones de noticias del mundo, precisamente para manipular la información. Como resultado tenemos hoy en día la gran cantidad de desinformación y mentiras que vemos a diario en los grandes medios de comunicación de cualquier país.



SEXTA PARTE (Desde 1.913 a 1.921)

En esta sexta parte se abarca la historia desde 1913 a 1921. Aquí se plantea la gran pregunta ¿quién tiene derecho a gobernar el mundo? Recordemos que al menos durante seis mil años el hombre ha tratado de gobernar al hombre para su propio fracaso. La humanidad ha intentado todo tipo de sistema social-político-económico, feudalismo, monarquías, dictaduras, democracias, comunismo, socialismo, imperios, plutocracias, etc. Todo lo que nos podamos imaginar ha sido ya probado...y ha fracasado. Solo nos queda la opción a la que nos enfrentamos hoy, un nuevo orden mundial, con un único gobierno que lo controle todo, y que está bastante próximo.



SEPTIMA PARTE (Desde 1.921 a 1.945)

En esta séptima parte se abarca la historia desde 1921 a 1945. Al igual que en otras épocas, en 1929 los Rothschild colapsan la economía de EEUU mediante la contracción de la oferta monetaria y en 1930 realizan una jugada estratégica que los beneficiaría a largo plazo. Es cuando se funda el primer banco mundial, Bank for International Settlements (BIS) en Basilea, Suiza, lugar que 33 años antes celebraría el primer congreso sionista mundial. Diez veces al año (una vez al mes excepto agosto y octubre), un pequeño grupo de hombres finamente vestidos se hospeda discretamente en el hotel Euler en Basilea, Suiza, para la reunión extraordinaria del club supranacional más exclusivo, secreto y poderoso del mundo. Ahí determinan el tipo de interés, la disponibilidad de crédito y la oferta monetaria de los bancos de sus propios países; ahí coordinan, y de ser posible, controlan todas las actividades monetarias del mundo industrializado.




OCTAVA PARTE (Desde 1.945 a 1.963)
En esta octava parte se abarca la historia desde 1945 a 1963. Llegando a este punto nos vamos a encontrar con una serie de casos sumamente interesantes, solo voy a mencionar uno de mucha relevancia: John Fitzgerald Kennedy. Un hombre que junto a su familia pudieron haber logrado cambios sumamente positivos para la humanidad, pero como ya hemos visto a los largo de este artículo y de sus videos, eso no va a ser posible mientras personas como los Rothschild sigan gobernando al mundo.




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DOCUMENTAL: El mundo según Monsanto




"Alimento, Salud, Esperanza", ese es el lema de Monsanto, una compañía que tiene más de 100 años de existencia y actualmente está presente en más de 100 países. Se presenta a sí misma como una empresa que busca satisfacer la creciente necesidad mundial de alimentos y fibras, conservar los recursos naturales y proteger el medio ambiente. Sin embargo, allí donde Monsanto se encuentra presente, sólo se vislumbra muerte, privatización de tierras, amenazas a campesinos, contaminación, enfermedad y destrucción del medio ambiente.

En 1980 existían en el mundo alrededor de 7 mil empresas semilleras para uso comercial; desde hace una década, las empresas de punta en la producción de agroquímicos, como Monsanto, Dupont y Bayer, comenzaron un proceso acelerado de compra de compañías semilleras. 

En México, como en muchos otros países del mundo, los productos transgénicos también nos invaden. Desde 1982 hasta el año 2000, nuestro gobierno había otorgado 151 permisos a empresas e instituciones para el cultivo de transgénicos. De esto, la población no ha sido consultada en ningún momento. Los transgénicos están en nuestro campo y en nuestros platos, y muchas veces ni siquiera lo sabemos. La superficie aproximada en la que se ha dado autorización de sembrar o experimentar con transgénicos es de 153,000 hectáreas. 

HISTORIA DE MONSANTO EN MÉXICO.
1950: Se establece en nuestro país Monsanto Mexicana S.A. para producir polímeros de estireno.
1951: Abre sus puertas la primera planta de producción de poliestireno ubicada en Lechería, Edo. de México.
1953: Comienza la producción de resinas de PVC.
1962: Monsanto Mexicana adquiere la Compañía Industrial de Plásticos S.A (CIPSA), la cual bajo licencia de Mattel fabricaría productos como "Barbie" y "Hot Wheels".
1970: Se forma Monsanto Comercial S.A de C.V para llevar los negocios relacionados con la importación y Monsanto Sistemas de Información S.A para el procesamiento de datos.
1971: Nuestra empresa se mexicanizó al fusionarse con Adhesivos Resistol S.A.
1979: Monsanto Comercial lanza Roundup en México. Este herbicida que se convertiría en el más vendido del mundo vio la luz en nuestro país con el nombre de FAENA y fue distribuido por Bayer.
1985: La adquisición de Searle por parte de Monsanto permitió que en México comenzara a operar la planta de endulzantes. La marca "Canderel" fue lanzada al mercado y se llevó a cabo una alianza con Nestlé para lanzar en México la marca "Nutrasweet".
1987: Monsanto decide tomar la exclusividad de la venta del herbicida FAENA, convirtiéndolo en poco tiempo en el herbicida más vendido de México.
1992: Monsanto vende toda su participación de Industrias Resistol y otros negocios relacionados con los químicos. Comenzaba la transición de la empresa hacia los productos agrícolas y la biotecnología, la matriz de Monsanto en EUA ya desarrollaba los primeros lanzamientos.
1996: La Secretaría de Salud aprueba el uso de algunos productos transgénicos, como el algodón Bollgard de Monsanto. Para este entonces todos los esfuerzos de la empresa se encontraban ya apuntando al sector de la agroindustria.
1997: La adquisición de Asgrow y Dekalb hizo que creciera en México el negocio de agrícola.
2005: Se aprueba en México la Ley de Bioseguridad y Organismos Genéticamente Modificados.
2009: El 6 de marzo del 2009, se publica el Decreto que modifica el Reglamento de la Ley de Bioseguridad, con lo cual el Régimen de Protección Especial del Maíz queda incluido dentro del mismo reglamento. Con esto, las siembras experimentales de maíz transgénico en México podrían dar inicio en septiembre de este mismo año.

Con la firma del TLCAN en 1994, el mercado mexicano se ha visto invadido por maíz estadounidense, en su mayoría transgénico. El maíz transgénico entra a México mezclado con maíz criollo sin que pueda notarse la diferencia a simple vista. Muchas veces los campesinos, sin saberlo, siembran los granos transgénicos que les llegan desde Estados Unidos a través de programas de abastecimiento de alimentos básicos como Diconsa, provocando la propagación desmesurada de transgénicos. 

Debido a que las variedades transgénicas son más resistentes a herbicidas e insecticidas, hay que usar una cantidad mayor de agroquímicos. La fertilidad de los suelos disminuye con el uso masivo de agroquímicos, entonces hay que usar más fertilizantes. Se trata, pues, de un efecto en cadena que soluciona muy poco y, en cambio, deriva en una mayor contaminación del agua, los suelos y nuestro medio ambiente. Los alimentos que incluyen subproductos de Monsanto inducen cáncer, tumores, infertilidad y mutaciones en la flora intestinal (por citar algunos trastornos).

sábado, 18 de octubre de 2014

Nacionalización pactada (Apuntes en 5 Tiempos)

Frente de Comunicadores Revolucionarios FRENCOR
“En 1976 se produjo una ruptura en la política petrolera venezolana. El inevitable curso hacia una nacionalización integral a partir de 1983, por virtud del principio constitucional vigente entonces de no otorgar nuevas concesiones petroleras y el vencimiento del 80% de las mismas en ese año, fue abortado por  las transnacionales petroleras apelando al recurso de proponer, ellas mismas, una nacionalización anticipada, cortada a su medida. Carlos Mendoza Potellá (2004)

“La nacionalización petrolera de 1975, fue a medias, “chucuta”, como se dijo entonces, porque la industria petrolera quedó bajo el mando de una nómina ejecutiva que continuó sirviendo a los antiguos amos, los jerarcas extranjeros, pero quedo unida además a una madeja de contratos operativos, contratos de comercialización y contratos de informática, que la sujetaron férreamente a la tutela de los grandes consorcios transnacionales, principalmente norteamericanos”. Guillermo García Ponce

“Y después de la llamada nacionalización la renta petrolera la seguían capturando las empresas transnacionales, pero además ahora la compartían con la oligarquía nacional que durante cuarenta años se apropió de ese recurso en este país”. Rafael Ramírez (2006)

En la década de los años setenta se crearon condiciones para la nacionalización de la industria petrolera. La batalla del petróleo se trasladó de la lucha de una mayor participación al rescate de la industria petrolera y su reversión a la propiedad de la nación. El hecho de aproximarse el vencimiento de las concesiones planteaba un dilema concreto, especialmente a los gobiernos del partido Acción Democrática, cuya política de no más concesiones había sido declarada de principios por sus principales voceros. El dilema era ineludible: o se renovaban las concesiones a las empresas o se nacionalizaba la industria.

La abundancia de ingresos fiscales permitió nacionalizar la industria petrolera. El 22 de marzo de 1974, el presidente crea una comisión para estudiar el adelanto de la reversión de las concesiones petroleras pautada por ley para el año 1983. La comisión presenta un anteproyecto de ley de nacionalización de la industria petrolera que con modificaciones, es sometido a la consideración del Congreso Nacional. El artículo 5º del proyecto, que permite al Estado determinados tipos de asociaciones con capital internacional y privado, resulta uno de los más controvertidos en la discusión parlamentaria. También, todo lo referido a la indemnización de las compañías petroleras es objeto de prolongadas discusiones. El 29 de agosto de 1975 se promulga la ley que contempla la extinción definitiva de las concesiones a partir del 31 de diciembre de 1975.

En 1974, una iniciativa de la cámara de diputados encontró amplio apoyo popular. El diputado Álvaro Silva Calderón presentó un proyecto de Ley que revertía a favor a la nación las concesiones otorgadas al vencimiento de las mismas. La mayoría de la concesiones, por lo menos las más ricas y productivas, vencían en los primeros años de los ´80. Las mismas grandes empresas petroleras habían comenzado un proceso de depreciación al aproximarse las fechas inexorables. La nacionalización contaba con una extendida simpatía nacional. En la mayoría de los países de alta producción petrolera, especialmente en el mundo árabe, la tendencia a la nacionalización cobraba gran fuerza y se había fortalecido mucho más a partir de la llamada crisis mundial petrolera de 1973. En esta coyuntura, el Presidente Carlos Andrés Pérez decretó la nacionalización de la industria petrolera, el pago de una indemnización negociada con las empresas petroleras. 

Según Carlos Mendoza Potellá, la nacionalización petrolera surge con tres limitaciones:

1.    Se firman contratos de comercialización

2.    Se suscriben contratos de tecnología

3.    Se mantiene una gerencia con vocación transnacional

Para la fecha, y antes que Venezuela, ya habían nacionalizado su petróleo países como México (1938), Indonesia (1965), Argelia (1971), Irak y Libia (1973). Arabia Saudita lo haría en 1979.

Reflexión necesaria:

“La nacionalización de la industria de los hidrocarburos no podrá concebirse y menos efectuarse entre los cánones de la actual política petrolera [política petrolera del puntofijismo]. Aquella carecería de sentido, aún en el contexto de la reversión, si no conlleva realizaciones que transformen el contenido de la explotación afectada legalmente. Además, sin un proceso afirmativo de democratización de las fuerzas productivas, ni la aplicación de los ingresos fiscales petroleros en la diversificación estructural del desarrollo, los beneficios de la explotación petrolera fluirían hacia los sectores de rentas más flexibles. En este caso ocurriría, por causa de la distribución regresiva del ingreso y la ejecución clasista del presupuesto público, una traslación del excedente petrolero hacia la oligarquía local en detrimento de la comunidad proletaria. En otra oportunidad hemos afirmado que nacionalización sin transformación de la actual estructura de clase comporta el mantenimiento de relaciones y mecanismos de distribución que aceleran el enriquecimiento de la clase opulenta y restringen el desarrollo con justo dividendo social. Dado el patrón de comportamiento que caracteriza a la clase mencionada, sobrevendría, en esas circunstancias, una venezolanización mezquina del petróleo”. Héctor Malavé Mata (1980)

Anotaciones:

Mendoza Potellá, Carlos (1985) De las concesiones a los contratos: Visión retrospectiva de la política petrolera venezolana. Trabajo de Ascenso (Inédito) Escuela de Economía Universidad Central de Venezuela, Caracas.


Mendoza Potellá, Carlos. (2000). Crítica petrolera contemporánea. Caracas, Venezuela.Departamento de publicaciones, FACES. Facultad de Ciencias Económicas y Sociales. UCV
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Nacionalismo petrolero (Apuntes en 5 Tiempos)

Frente de Comunicadores Revolucionarios FRENCOR
Con la Revolución Bolivariana se le dio un parao al proceso acelerado de desnacionalización de la industria petrolera impuesto por los gobiernos de la IV República desde el 1976. Hoy, la Revolución, gracias a su voluntad política nacionalista está creando las condiciones subjetivas y objetivas para impedir que regresemo a los nefastos días de la “apertura petrolera”, a la importación de costos y la exportación de beneficios vía “internacionalización”.

No debemos olvidar que… Según Carlos Mendoza Potellá desde el 1° de enero de 1976 se inició un proceso de desmovilización “(…) del sentimiento y movimiento nacionalista que inspiró las luchas de insignes pensadores venezolanos y que dio pie a los sueños de una plena independencia económica del país que abrigaron varias generaciones a partir de los años 20 del siglo pasado [siglo XX]. Agrega Mendoza Potellá: “Con las galas de la ‘nacionalización’ se inició el desmontaje de todos los logros laboriosamente obtenidos, entre avances y retrocesos, por la política petrolera de inspiración nacionalista entre 1920 y 1973: comenzando por la liquidación del control y fiscalización total de la industria por parte del Ministerio de Minas e Hidrocarburos y llegando al desmoronamiento de la Regalía y de las tasas del Impuesto Sobre la Renta.

La evaluación del lapso transcurrido desde entonces, pródigo, como acabamos de referir, en eventos donde resalta el sucesivo retroceso de las posiciones oficiales de defensa del interés nacional, aunada a las crecientes exigencias del mercado petrolero sobre Venezuela y la consecuente multiplicación durante ese lapso [desde 1976] de proyectos de inversión de escasa o nula rentabilidad para la Nación,cuyas nefastas consecuencias todavía estamos padeciendo, nos llevan a constatar que también en nuestros días, como en cualquier época anterior, el gran capital internacional sigue moviendo sus piezas, dentro y fuera del país, para contrarrestar la manifiesta voluntad política nacionalista expresada reiteradamente por el actual gobierno desde 1999 y, por el contrario, tratar de imponer, en la industria petrolera venezolana, relaciones y condiciones contractuales y políticas lesivas del interés nacional como las que se promovieron desde 1976 y se hicieron realidad acentuada en las décadas 80 y 90 del Siglo XX. Por este motivo, hoy, como siempre, tienen vigencia las exigencias de transparencia en las negociaciones que inevitablemente habrán de realizarse con los centros del poder mundial en esta materia. Y hoy más que nunca…los venezolanos debemos mantenernos alerta frente a los cantos de sirena, para poder distinguir con claridad el ámbito y los límites de la verdadera conveniencia nacional en esta materia [la inversión extranjera petrolera]. No debemos olvidar que, a pesar de que ahora contamos con una mayor diversidad de etiquetas nacionales en cuanto a la procedencia de la nueva inversión extranjera, el capital petrolero, como cualquier otro capital, no tiene patria, y los estándares con los cuales mide su eficiencia y rentabilidad, en su inexorable búsqueda de la maximización de las ganancias, son siempre los mismos, sean esos capitales rusos, chinos o norteamericanos. Y precisamente, teniendo en cuenta que debido a la proliferación de nuevos proyectos y programas de inversión, seguimos obligados a establecer vínculos con esos capitales, tenemos que aguzar nuestras capacidades negociadoras.

Anotaciones:

Mendoza Potellá, Carlos. (2006) Vigencia del nacionalismo petrolero. Copia fotostática
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Mentiras y mitos petroleros (Apuntes en 5 Tiempos)

Frente de Comunicadores Revolucionarios FRENCOR

Mito: El carácter nacionalista de la política petrolera desarollada por los gobiernos de Acción Democrática y Copei. (“No más concesiones”)

Se recordará que Acción Democrática le dio mucho énfasis a esa consigna, oponiéndola a la política, que atribuía al “medinismo”, de haber otorgado muchas concesiones a las Compañías con posterioridad a la Ley de 1943. Pero, al explicarla, Pérez Alfonso dejó ver las verdaderas razones de AD. Declaró que AD se oponía a dar nuevas concesiones porque, de acuerdo con la fórmula del 50-50, Venezuela no debía otorgarlas sino a aquellas Compañías que por su desarrollo técnico y, por consiguiente, por el más bajo costo de producción que alcanzaban, estuvieran en posibilidad de asegurarle a Venezuela una mayor participación en el 50-50 de las utilidades. Se oponían, por tanto, a otorgar concesiones a compañías pequeñas porque éstas, por su poco desarrollo técnico, necesariamente sus costos de producción tenían que ser más elevados y, en consecuencia, Venezuela percibiría una participación más reducida de utilidades. En verdad, y dados sus compromisos con Rockefeller, la consigna de no más concesiones en este caso equivalía a reservar yacimientos petroleros para la Creole, la más desarrollada técnicamente de todas las Compañías del mundo.

Mito: La nacionalización de la industria petrolera

“Para la elaboración del proyecto de ley que nacionalizaría la industria petrolera, el Ejecutivo nombró una comisión plural con la participación de expertos en la materia de diferentes afiliaciones políticas y representantes de diversos sectores sociales. Esta comisión, que se llamó Comisión Presidencial para la Reversión, elaboró su proyecto contando con el apoyo casi unánime de todos sus miembros, con la solitaria salvedad del representante de Fedecámaras, y así fue presentado al Ejecutivo Nacional. La única modificación sustantiva al proyecto, y que fue centro de intensos debates posteriores, fue un añadido al artículo quinto del proyecto mediante el cual se le permitía al Ejecutivo Nacional, ‘en casos especiales y cuando así convenga al interés público’, a celebrar convenios de asociación con entes privados para la realización de cualquiera de las actividades relacionadas con los hidrocarburos. El proyecto original contemplaba como única vía para la participación del sector privado a los convenios operativos. El añadido al artículo quinto, fue votado en el Congreso únicamente por la bancada de Acción Democrática y de la Cruzada Cívica Nacionalista-partido perezjimenista, tiene crucial importancia ya que es una de las ‘rendijas’ legales que han permitido la Apertura Petrolera”. Luis E. Lander (1998)

Mito: En Venezuela existe la “Faja Bituminosa del Orinoco”.

“En Venezuela no existe bitumen. El bitumen sólo existe en Canadá, en Atabaspa. El bitumen se tiene que extraer con palas pues está pegado a la piedra, es parecido a la extracción del hierro. Aquí en Venezuela no hay bitumen” Rafael Ramírez

Uno los capítulos más vergonzosos de la política de apertura petrolera fue lo referido a la Faja Petrolífera del Orinoco y a las denominadas asociaciones estratégicas. A esas reservas gigantescas de hidrocarburos la llamaron “La Faja Bituminosa del Orinoco” como parte de la propaganda antinacional desarrollada por los países consumidores, oficializada por la Agencia Internacional de Energía (AIE). La estrategia de denominarla ‘bituminosa era para convencer al mundo de que las reservas de la Faja no eran petróleo, por lo cual se podía entregar a las transnacionales para su explotación ya que no era rentable. Al denominarlo bitumen, pretendían sacarlo de la clasificación de crudos, convirtiendo nuestras reservas más importantes-las de petróleo extrapesado- en una faja de carbón, lo cual comprometía el futuro del país y prácticamente liquidaba a la OPEP (las empresas transnacionales tenían como objetivo inundar el mercado petrolero internacional con bitumen).

Mito: la “meritocracia” petrolera
“Todo aquel cuento de la excelencia de la meritocracia no solamente quedó derrumbado, se hizo polvo durante el sabotaje petrolero en diciembre de 2002 porque el pueblo les demostró que era capaz de operar nuestra principal industria”. Rafael Ramírez (2006)


El mito de la meritocracia o cuando “la inteligencia no protege a la idiotez, pues hay muchas maneras de hacer el tonto”. La “inteligencia” de los escuálidos pitiyanquis no les sirvió para reconocer que estaban defendiendo unos intereses ajenos a sus propios intereses y a los intereses más sagrados de la Patria, hasta el punto que terminaron aplaudiendo su propia condena de muerte laboral, profesional y hasta familiar.
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Mene (Apuntes en 5 Tiempos)

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Los aborígenes sacaban asfalto, “mene”, “chapote”, en las márgenes del Lago de Maracaibo. Lo empleaban en usos diversos: para la conservación de sus flechas y para impermeabilizar o “curar” sus cayucos (canoas) y sus atarrayas o redes de pesquerías. También lo empleaban para usos medicinales y desinfectantes. De este modo, queda establecido que el mérito originario del hallazgo de los yacimientos de hidrocarburos en el territorio nacional le corresponde a lo habitantes precolombinos. Los conquistadores y colonizadores españoles supieron de la existencia de los depósitos de brea, mene que, según los cronistas de la época “afloraban” en gran abundancia en distintos lugares de la que sería a partir de 1777 la Capitanía General de Venezuela. Eduardo Machado (1957)

Desde la antigüedad el petróleo aparecía de forma natural en ciertas regiones continentales como la que hoy ocupan los países de Oriente Medio. Los asirios y babilonios lo usaban para pegar ladrillos y piedras; los egipcios, para engrasar pieles, hace 6.000 años atrás. En ese entonces, era utilizado con fines medicinales, en el embalsamamiento, para aceitar las ruedas de los carruajes y para engrasar pieles. Sin embargo, la explotación de este recurso no llegaría sino hasta el año 100 antes de Cristo, cuando los chinos, de una manera bastante rústica extrajeron petróleo de la tierra. Su técnica, si es que así puede llamarse, consistía en buscar un lugar que pareciera adecuado para perforarlo con una caña de bambú y así extraer el petróleo. Sin embargo, a partir de 1850 comienza una etapa que se va a caracterizar por la comercialización, debido al descubrimiento de valiosas aplicaciones para este recurso natural. Por ejemplo, el asfalto no sólo se utilizó para calafatear barcos (impermeabilizarlos), sino que también para la creación de caminos. Asimismo, la parafina era utilizada en la fabricación de velas para iluminación, en el recubrimiento de quesos, pomadas para calzado, entre otros. El kerosén, por su parte, comenzó a ser utilizado en la calefacción y la iluminación. En Venezuela las primeras noticias acerca del petróleo se remontan al uso medicinal y utilitario que le daban los primeros pobladores del territorio venezolano, a los afloramientos o rezumaderos naturales de este importante recurso que nuestros indígenas llamaban "Mene”.
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Ley Cincuenta/Cincuenta (Reforma Fiscal Fifty-Fifty) Apuntes en 5 Tiempos

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Con la reforma fiscal de 1945 se materializó el denominado fifty-fifty (50-50), medida tomada por la Junta Revolucionaria de Gobierno en materia económica: la aplicación de un impuesto extraordinario a las compañías petroleras que igualara las ganancias del Estado venezolano a las de la industria. La proporción de ingresos, antes repartida en 43/57 a favor de las compañías, quedó fijada en 50/50 o fifty-fifty, como se denominó a esta política impositiva que inauguró el gobierno. La medida tenía como consecuencia directa el incremento en los ingresos fiscales. Este modelo fue replicado luego en los países productores del Medio Oriente.

Juan Pablo Pérez Alfonso (“Padre de la OPEP”) Abogado venezolano impulsor de las bases de la política denominada de “No más concesiones petroleras”, fue autor principal de la reforma legal, mediante la cual se estableció la fórmula conocida mundialmente como fifty-fifty (50%-50%), de reparto del excedente petrolero entre el Fisco Nacional y las empresas concesionarias extranjeras. Encabezó la delegación venezolana al I Congreso Petrolero Árabe celebrado en El Cairo, Egipto, en 1959, en el que se gestó la Organización de Países Exportadores de Petróleo.

Recomendamos la lectura de:

Mommer, Bernard (1988). La cuestión petrolera. Caracas, Venezuela. Fondo Editorial Tropykos. 
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domingo, 12 de octubre de 2014

Guaicaipuro Cuatemoc cobra la deuda a Europa / Luis Britto Garcia (1992)

Por: Luis Britto García (1992)
Aquí pues yo, Guaicaipuro Cuautémoc, he venido a encontrar a los que celebran el Encuentro. Aquí pues yo, descendiente de quienes poblaron América hace cuarenta mil años, he venido a encontrar a los que se la encontraron hace quinientos. Aquí pues nos encontramos todos: sabemos lo que somos, y es bastante. Nunca tendremos otra cosa.
El hermano aduanero europeo me pide papel escrito con visa para poder descubrir a los que me Descubrieron. El hermano usurero europeo me pide pago de una Deuda contraída por Judas a quienes nunca autoricé a venderme. El hermano leguleyo europeo me explica que toda Deuda se paga con intereses, aunque sea vendiendo seres humanos y países enteros sin pedirles consentimiento. Ya los voy descubriendo.
También yo puedo reclamar pago. También puedo reclamar intereses. Consta en el Archivo de Indias, papel sobre papel, recibo sobre recibo, firma sobre firma, que sólo entre el año de 1503 y el de 1660 llegaron a Sanlúcar de Barrameda 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata provenientes de América. ¿Saqueo? No lo creyera yo, porque es pensar que los hermanos cristianos faltan a su séptimo mandamiento. ¿Expoliación? Guárdeme Tonantzin de figurarme que los europeos, igual que Caín, matan y después niegan la sangre del hermano. ¿Genocidio? Eso sería dar crédito a calumniadores como Bartolomé de las Casas, que califican al Encuentro de Destruición de las Indias, o a ultrosos como el doctor Arturo Uslar Pietri, quienes afirman que el arranque del capitalismo y de la actual civilización europea se debió a esa inundación de metales preciosos.
No: esos 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata deben ser considerados como el primero de varios préstamos amigables de América para el desarrollo de Europa. Lo contrario sería presuponer crímenes de guerra, lo cual daría derecho, no sólo a exigir devolución inmediata, sino a indemnización por daños y perjuicios. Yo, Guaicaipuro Cuautémoc, prefiero creer en la menos ofensiva de las hipótesis. Tan fabulosas exportaciones de capital no fueron más que el inicio de un Plan Marshalltzuma para garantizar la reconstrucción de la bárbara Europa, arruinada por sus deplorables guerras contra los musulmanes, cultores del álgebra, la poligamia, el baño cotidiano y otros logros superiores de la civilización.
Por ello, llegado el Quinto Centenario del Empréstito, podemos preguntarnos: ¿han hecho los hermanos europeos un uso racional, responsable, o por lo menos productivo de los recursos tan generosamente adelantados por nuestro Fondo Indoamericano Internacional?
Deploramos decir que no. En lo estratégico, los dilapidaron en batallas de Lepanto, Armadas Invencibles, Terceros Reichs y otras formas de exterminio mutuo, sin más resultado que acabar ocupados por las tropas gringas de la OTAN, como Panamá (pero sin canal). En lo financiero, han sido incapaces -después de una moratoria de 500 años- tanto de cancelar capital o intereses, como de independizarse de las rentas líquidas, las materias primas y la energía barata que les exporta el Tercer Mundo.
Este deplorable cuadro corrobora la afirmación de Milton Friedman según la cual una economía subsidiada jamás podrá funcionar. Y nos obliga a reclamarles -por su propio bien- el pago del capital e intereses que tan generosamente hemos demorado todos estos siglos. Al decir esto, aclaramos que no nos rebajaremos a cobrarles a los hermanos europeos las viles y sanguinarias tasas flotantes de interés de un 20% y hasta un 30% que los hermanos europeos le cobran a los pueblos del Tercer Mundo. Nos limitaremos a exigir la devolución de los metales preciosos adelantados, más el módico interés fijo de un 10% anual acumulado durante los últimos trescientos años.
Sobre esta base, y aplicando la europea fórmula del interés compuesto, informamos a los Descubridores que sólo nos deben, como primer pago de su Deuda, una masa de 185 mil kilos de oro y otra de dieciséis millones de kilos de plata, ambas elevadas a la potencia de trescientos. Es decir: un número para cuya expresión total serían necesarias más de trescientas cifras, y que supera ampliamente el peso de la tierra. Muy pesadas son estas moles de oro y de plata. ¿Cuánto pesarían, calculadas en sangre?
Aducir que Europa en medio milenio no ha podido generar riquezas suficientes para cancelar este módico interés, sería tanto como admitir su absoluto fracaso financiero y/o la demencial irracionalidad de los supuestos del capitalismo. Tales cuestiones metafísicas, desde luego, no nos inquietan a los indoamericanos. Pero sí exigimos la inmediata firma de una Carta de Intención que discipline a los pueblos deudores del Viejo Continente, y los obligue a cumplirnos sus compromisos mediante una pronta Privatización o Reconversión de Europa, que les permita entregárnosla entera como primer pago de su Deuda histórica.
Dicen los pesimistas del Viejo Mundo que su civilización está en una bancarrota que le impide cumplir sus compromisos -financieros o morales. En tal caso, nos contentaríamos con que nos pagaran entregándonos la bala con la que mataron al poeta.

Pero no podrán: porque esa bala, es el corazón de Europa.
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