"VENEZUELA SE RESPETA"

domingo, 19 de febrero de 2017

jueves, 22 de diciembre de 2016

¿Qué es la Gestión Directa y Democrática de la dirección del proceso social de trabajo?

La Gestión Directa y Democrática de la dirección del proceso social de trabajo por los trabajadores y trabajadoras, en la República Bolivariana de Venezuela, constituye la esencia de la soberanía como ejercicio directo del poder por parte del pueblo, en tanto que ejercicio de la soberanía implica el ejercicio por parte del pueblo de todas sus facultades, tal como lo planteó el Libertador Simón Bolívar, y la facultad fundamental de un pueblo es el de asumir el diseño preciso de su destino histórico y su plena realización humana (MPPPST, 2014).
La Gestión Directa y Democrática de la dirección del proceso social de trabajo por los trabajadores y trabajadoras es el modelo de expresión de la democracia participativa y protagónica de la clase trabajadora organizada y consciente en asambleas de trabajadoras y trabajadores para constituirse los consejos socialistas de Trabajadores y Trabajadoras (CSTT) con el fin de asumir la dirección, organización, diagnostico, planificación, formulación del presupuesto, ejecución, control, seguimiento y evaluación de resultados durante el proceso social de trabajo mediante la autoformación colectiva, integral, continúa y permanente como el ejercicio dialéctico del poder popular en el Socialismo Bolivariano (PDVSA, 2016).
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(Libro PDF) Ernesto Che Guevara (Palabras sobre el Socialismo)

Libro PDF La importancia del acto de leer (Paulo Freire)

Política revolucionaria (Apuntes en 5 Tiempos)



“La política, que los sectores reaccionarios y conservadores reservan sólo a los políticos, restándole su valor de vivencia popular, se trajina nuestro país como un negocio lucrativo. Ello es directa consecuencia del colonialismo. Las clases dominantes-imperialismo y oligarquía en el caso de Venezuela-forman sus propios políticos, los dirigentes para una y otra actividad pública, a los cuales toman en alquiler y los convierten en piezas de inventario dentro de su principal empresa: el Poder”. Fabricio Ojeda

“La desigualdad entre una minoría que se beneficia de las privatizaciones neoliberales y una mayoría que carga en sus espaldas con el peso de la deuda privada y que sufre las consecuencias de la privatización de las empresas proporciona numerosos efectivos para el renacer de la política revolucionaria”. James Petras (1999)

Para Fabricio Ojeda, el camino de la revolución, de la política al servicio del pueblo, no puede ser el mismo señalado “permitido” por las clases opresoras. La decisión inquebrantable de ser libres, romper la mediatización colonial y el dominio de las viejas y tradicionales clases dominantes con su política alquilada, representa de por sí un cambio revolucionario en la conciencia colectiva de las clases oprimidas.

Reflexión necesaria (y urgente)

La política revolucionaria implica una ética revolucionaria; libera la propia conciencia del hombre y la despoja del afán de lucro. En esta forma conduce a cada cual hacia el sacrificio, a “no flaquear ante las dificultades y demostrar seriedad y firmeza en los propósitos; los hace “despreciar al enemigo en su conjunto” por más fuerte que se presente ante sus ojos y a “tomarlo muy en serio en cada caso concreto”. Resultado lógico de esta nueva moral en la decisión de luchar que aparece progresivamente en el seno del pueblo y en relación a su toma de conciencia revolucionaria. Liberado a sí mismo, cada uno comienza a ver nítidamente la realidad de su país y ahonda la búsqueda consciente de los caminos para la eficaz solución de los problemas. El hallazgo de la verdad lleva a la posición definitiva: a la decisión de luchar.

Nota: Recomendamos el libro de Fabricio Ojeda. (2006) La guerra del pueblo. Ver: referencias bibliográficas.
 

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Participación colectiva (Apuntes en 5 Tiempos)



“Discusión colectiva, pero decisión y responsabilidad individual” Che Guevara

“En el socialismo el incremento incesante de la producción de bienes materiales asegura la satisfacción al máximo de las necesidades constantemente crecientes de la sociedad, requiriéndose en ese empeño la participación entusiasta y decidida de los trabajadores”. Che Guevara (1964)

“Una participación con verdadera capacidad de decisión y mayor igualdad, son los dos elementos de carácter vinculante entre la democracia como fin y como medio. En ambos está implícito un problema ético, el de los valores y las prácticas democráticas, pero en ambos también se plantea el problema del poder, el de las relaciones de poder. Quienes cuestionan déficit en el primer aspecto en la izquierda (que los hay) pero eluden el segundo, tampoco están pensando en construir democracia”. Beatriz Stolowicz (1999)

La participación es una necesidad del ser humano para satisfacer necesidades y, a la vez, una necesidad del propio ser, es la vía mediante la cual el hombre y la mujer pueden ser reconocidos por la sociedad. Sin participación colectiva no se pueden satisfacer las necesidades del hombre y la mujer. Hoy todo es producto de la participación colectiva. El ser humano necesita participar.

Participar no es asistir, no es un acto de presencia, es contribuir, dentro del colectivo, con un trabajo eficaz y eficiente, desarrollar iniciativas y creatividad, aportar alternativas de solución y actuar con plena responsabilidad. Condición indispensable para la participación es el debido conocimiento de la cuestión que se trate, Esto solamente se logra a través de un proceso de elevación del nivel educacional y cultural de los miembros de la sociedad y de una información veraz a tiempo.

La participación permite la acción del pensamiento colectivo, la iniciativa y creatividad, el compromiso de todos en el cumplimiento de los objetivos planteados, la elevación de la autoestima, la cooperación y ayuda mutua, el desarrollo del sentido de pertenencia.
 

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División del trabajo (Apuntes en 5 Tiempos)



“La división del trabajo dentro de una nación se traduce, ante todo, en que el trabajo industrial y comercial se separa del agrícola. Con ello, la ciudad se separa del campo, y sus intereses se oponen recíprocamente. (…) La más importante división del trabajo físico y espiritual es la separación entre la ciudad y el campo. La oposición entre la ciudad y el campo comienza con el tránsito de la barbarie a la civilización, del régimen tribal al Estado, de la limitación localista a la nación, y se mantiene a lo largo de toda la historia de la civilización hasta llegar a nuestros días…” Carlos Marx y Federico Engels (La ideología alemana)

“En la fase superior de la sociedad comunista, cuando haya desaparecido la subordinación esclavizadora, de los individuos a la división de trabajo, y con ella, la oposición entre el trabajo intelectual y el trabajo manual; cuando el trabajo no sea solamente un medio de vida, sino la primera necesidad vital; cuando, con el desarrollo de los individuos en todos sus aspectos, crezcan también las fuerzas productivas y corran a chorro lleno los manantiales de la riqueza colectiva”. Carlos Marx en Carlos Tablada (2001)

En la sociedad las personas tienen diferentes cargos, actividades y grados de autoridad y poder. En las etapas primitivas del desarrollo humano surgieron las primeras divisiones del trabajo: quienes ejercían labores domésticas, de agricultura, domesticación de animales y más tarde quienes asumieron la autoridad (brujos, sacerdotes) separados de la actividad productiva. Estas divisiones marcharon paralelas con la aparición de las clases, avances técnicos, aumento de la producción, mayor dominio y poder de unos grupos respecto a otros, incluida la separación entre el trabajo intelectual y manual asumiendo éste las funciones de dirección y control para garantizar la explotación.

Attac (2008). Primer Diccionario Altermundista. Buenos Aires, Argentina. Capital Intelectual. S.A.

Reflexión necesaria:

Con la aparición de la sociedad capitalista industrial dicha división se amplía, profundiza y adquiere nuevas características a través de la separación en grandes ramas y sectores de la producción y distribución, especialización en oficios, descomposición de éstos y su parcelación en tareas cada vez más pequeñas e insignificantes, gigantismo en las instalaciones, monopolios y concentraciones todo esto para perpetuar el dominio del capital. Según Marx la división capitalista del trabajo es el origen de todas las alienaciones, la ‘subdivisión de trabajo es el asesinato de un pueblo’ al desfigurarlo y convertirlo en especie de monstruo, arrebatando al trabajador de sus conocimientos para concentrarlos en las máquinas

“…La división del trabajo (presente en las primeras sociedades de forma embrionaria) es la base sobre la que se levanta una clase de individuos que, libres de la necesidad de trabajar para producir manutención, pueden dedicarse a actividades especializadas. Con un mayor desarrollo de la capacidad productiva de la sociedad, viene una mayor intensificación de la división social del trabajo, expresada en el surgir de las castas y clases. La sociedad se divide entre quienes gobiernan y aquellos que son gobernados, exlotadores y explotados. En ese punto la conciencia adquiere una vida propia e independiente. Se abre una brecha entre el trabajo mental y manual. Los sacerdotes y escribas del antiguo Egipto fueron conscientes del poder material de las ideas y las palabras, que les conferían poder y autoridad sobre sus semejantes. La división de la sociedad entre pensadores y hacedores data de aquella época, como Aristóteles señala en su obra Metafísica. Desde estos tiempos remotos, las capas privilegiadas que disfrutaban el monopolio de la cultura han considerado el trabajo manual con desprecio”. Alan Woods (2008)

 

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Dialéctica (Apuntes en 5 Tiempos)



Palabra derivada del griego: diálogo, reflexión. En el sentido marxista significa conocimiento de la realidad en el movimiento y contradicciones de ésta. Desde épocas antiguas diversos filósofos sostuvieron que la materia y el mundo cambian y se modifican, que la materia es divisible, que existen pasos de cambio de lo inferior a lo superior, etc. Por la limitación de los avances de esa época sus apreciaciones eran superficiales y en muchos casos ingenuas. Desde el punto de vista del pensamiento, diversos filósofos aplicaron la dialéctica y aportaron mucho a ella, pero con una concepción idealista que a la postre negaba la propia dialéctica. Esa concepción idealista fue superada por Marx y Engels que le dieron un contenido materialista, surgiendo así el materialismo dialéctico, que aplicado al estudio de la humanidad se transforma en el materialismo dialéctico histórico

Para la dialéctica materialista existe en el mundo una innegable y estrecha relación entre todos los fenómenos y el hombre, nada es aislado o casual, separado o perdido dentro de la naturaleza; todos los sistemas políticos y económicos han nacido en condiciones específicas y morirán igualmente cuando se produzcan determinadas condiciones. Desde el punto de vista marxista, la dialéctica es una teoría del conocimiento o forma de enfocar el conocimiento en todos sus aspectos.

La dialéctica juzga que el universo está en continuo movimiento y desarrollo permanente, o sea que lo concibe como es en la realidad, y por esto es el único método científico. Observando y aplicando los adelantos de la ciencia y de la evolución histórica de la sociedad, sostiene que el universo es un infinito transcurrir de movimiento y renovación, de muerte de lo caduco y nacimiento de lo nuevo. Al sostener el proceso de renovación, el combate de lo nuevo contra lo viejo y la inevitable superioridad de lo nuevo, la dialéctica se convierte en un arma al servicio de las fuerzas progresistas que combaten contra los regímenes sociales caducos, contra las clases reaccionarias. La dialéctica es un medio de conocimiento y transformación revolucionaria del mundo.


Reflexión necesaria:

“La dialéctica es un método de pensamiento e interpretación del mundo, tanto natural como social. Es una manera de mirar al universo, que surge del axioma que afirma que todo está en constante estado de cambio y flujo. Pero no sólo eso. La dialéctica explica que el cambio y el movimiento implican contradicción y que sólo a través de la contradicción pueden éstos tener lugar. De tal modo, en vez de una línea ininterrumpida de suave progreso, tenemos una línea que es repentina y explosivamente interrumpida por períodos en los que, los cambios graduales acumulados (cambio cuantitativo) sufren una rápida aceleración, en los que la cantidad es transformada en calidad. La dialéctica es la lógica de la contradicción.

La proposición fundamental de la dialéctica es que todo está en constante proceso de cambio, movimiento y desarrollo.Incluso cuando nos parece que nada ocurre, en realidad, la materia está cambiando siempre”. Alan Woods (2008)
 
Las leyes de la dialéctica pueden, grosso modo, ser reducidas a estas tres:

La ley de la transformación de la cantidad en calidad y viceversa.
La ley de la interpenetración de los opuestos
La ley de la negación de la negación

 

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