"VENEZUELA SE RESPETA"

sábado, 13 de marzo de 2010

2010: Ofensiva militar yanqui contra América Latina ¿Es negocio militarizar Latinoamérica?

Por: Fernando Buen Abad Domínguez
Fuente: La Radio del Sur

Obediente Barak Obama a las tareas gerenciales que le ha conferido el imperialismo yanqui, se exhibe mundialmente con su demagogia “pacifista” y su “Premio Nobel”. Desvergüenza atronadora y codicia mafiosa del presidente norteamericano, gerente sumiso del imperio y de sus guerras. Su demagogia es peligrosa para todos nuestros países: mientras, por una parte, anunció ahorros presupuestarios por más de 250 mil millones de dólares, en los tres años próximos (ahorros, obviamente, porque recortará en los servicios y organismos públicos), por otra parte anunció que pedirá 2.100 mil millones de dólares para el mismo trienio de los recortes. Es decir, lo que deja de invertir en gasto público lo gastará en aventuras bélicas. Por si no tuviésemos suficiente ya, como si el hartazgo mundial contra las no importara. Nos queda claro. Solamente en 2011 gastará 708 mil millones de dólares y eso es ¡¡¡ el gasto militar, anual, más grande de la historia!!!!. Todos sus antecesores se quedan chiquitos comparados con la monstruosidad del gasto planeado por el “pacifico” y demócrata Obama. Gerente de la guerra.

Las burguesías nacionales compuestas por la oligarquía terrateniente, la burguesía financiera y la burguesía industrial, están atadas al capital monopólico de los imperios y se ofrecen como servidumbre para cumplir las tareas de saqueo y explotación a cambio de algunas migajas en festín imperial. A pesar de las contradicciones y rivalidades de intereses que pudieran existir entre el imperialismo y las burguesías nacionales, esas burguesías celebran la presencia de bases militares como quien celebra la llegada de los dioses. Por su parte los militares invasores descienden de los “cielos imperiales” como mensajeros morales de la depredación y –depredadores ellos mismos-  se ofrecen para asegurar la “limpieza” del saqueo y la puntualidad de la explotación de los trabajadores. Su papel es garantizar la salida de materias primas y bienes semielaborados a los países imperialistas. Dar seguridad a los negocios imperialistas en cada país. Aunque tal “seguridad” signifique la muerte de muchos, el genocidio, el aniquilamiento de los ecosistemas y la barbarie instalada como fatalidad moral para los pobres.

El “gerente de la guerra”, con su “Premio Nobel de la Paz”, avanza las invasiones, los crímenes, el terrorismo, las torturas, como en Guantánamo. Aliado con Uribe de Colombia y de su socio panameño, incrementa las bases militares y mantiene a la “Cuarta Flota” navegando las costas suramericanas. El mensaje está claro, el mensaje es descarrilar a Venezuela, Cuba, Ecuador, Nicaragua, Bolivia... y a todo aquel que sueñe con la libertad, la solidaridad... el socialismo. El mensaje del “gerente de la guerra” va también contra la unificación de América del Sur, Unasur, y el Alba. Por ejemplo.

El “gerente de la guerra” entusiasma a las oligarquías locales como en Quito, Caracas y La Paz... con el objetivo, por ejemplo, de adueñarse de la faja petrolera del Orinoco, que posee yacimientos, acaso equiparables con Arabia Saudí. Además se trata de controlar el agua dulce del continente y la biodiversidad del planeta como la de Brasil. Y sobre todo se trata de adueñarse de la mano de obra de todo un continente a cambio de centavos... o menos. Esa riqueza explica el mapa del posicionamiento estratégico de las bases militares yanquis.
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