"VENEZUELA SE RESPETA"

lunes, 8 de marzo de 2010

Las líneas de Chávez: ¡Qué ladren los perros !

 
Los modos de “investigar” y acusar tan libertinamente a los gobiernos progresistas que se han sumado al cambio de época en Nuestra América, tienen una afinidad altamente sospechosa. Mientras que un grupo de jueces de la Corte Interamericana de Derechos Humanos acusan a Venezuela con el mayor descaro, allende el mar, un juez español se encarga de montar una nueva tramoya “jurídica” con pruebas amañadas y una descomunal carencia de análisis.

No somos expertos en la materia, pero hasta donde entendemos, un auto de procesamiento no pasa de ser una investigación parcial realizada por quien acusa para poder ir a juicio. Pero para el juez Eloy Velasco esto no sólo es suficiente, sino definitivo.

¿De dónde surgen las pruebas? Nada más ni nada menos que del supercomputador de Raúl Reyes, y esa historia ya la conocemos.

Es evidente que el imperio yanqui está detrás de todo esto y con una intencionalidad específica: sabotear sistemáticamente a la naciente Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe. A Washington le irrita particularmente algo: la constitución formal del organismo el 5 de julio de 2011 en la Cumbre de Caracas, a 200 años de que Venezuela se declarara como nación libre, soberana e independiente.
Volvamos a la tramoya del juez de marras. El periodista independiente español Carlos Martínez, en crónica publicada en el portal rebelión.org, nos dice, con gran lucidez, que “el magistrado da por probados los hechos y, basándose en suposiciones, se inmiscuye en las relaciones diplomáticas entre diferentes Estados. Pero lo más grave es que estamos hablando de un sumario que por ley es secreto, como hasta los legos en derecho saben. Sin embargo, nada más dictarse se entregaron copias a los periodistas para que lo difundieran de inmediato. Todo esto hace pensar que, más que ante una resolución judicial, nos encontramos con un documento pensado por y para la prensa, la cual ávidamente se ha hecho eco”.

Se trata, entonces, de un documento que carece de validez y que, además, destaca el verdadero propósito del juez Eloy Velasco: una denuncia mediática, sin sustento alguno, pero claramente dirigida a generar el mismo efecto criminalizador que pretende imponer la viciada CIDH. Más aún: es visible una nueva maniobra comunicacional de la que la derecha mediática nacional e internacional se ha hecho eco automáticamente, generando más ruido y distorsión.
 
Ver más:
http://www.minci.gob.ve/lineas-de-chavez/82/196844/%C2%A1que_ladren_los.html
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