"VENEZUELA SE RESPETA"

lunes, 26 de julio de 2010

Sobre la ruptura de relaciones con Colombia

Domingo, 25 de Julio
Opinión
Ivan A. Márquez L.

Cuando el Estado Venezolano ha tomado la decisión de romper relaciones diplomáticas con Colombia, los venezolanos que vivimos en la frontera estamos en la obligación de actuar con serenidad y firmeza, dando total y absoluto respaldo a la política del Estado de ruptura de relaciones, pues tal como lo ordena el pacto social, las relaciones internacionales de la República responden a los fines del Estado, en función del ejercicio de la soberanía y de los intereses del pueblo, entendiendo que en el futuro inmediato, esas relaciones deberán componerse cuando en Colombia prive la sensatez y la razón.

La decisión presidencial no hace otra cosa que aplicar los lineamientos de la Constitución, sabiendo que las relaciones diplomáticas de Venezuela se rigen por los principios de independencia, igualdad entre los Estados, libre determinación y no intervención en sus asuntos internos; de modo que frente a dificultades y conflictos, la solución se tramitará, pacíficamente, con absoluto respeto de la independencia y soberanía nacional.

En este momento, se debe recordar que Venezuela es una nación irrevocablemente libre e independiente, amante de la paz, que propugna como derechos irrenunciables, la independencia, la libertad, la soberanía, la inmunidad y que uno de los fines esenciales de Venezuela es la construcción de una sociedad justa y pacífica, pues como lo dice la Carta Fundamental, nuestro espacio geográfico es una zona de paz y es por ello, que no está permitido establecer en él bases militares extranjeras, como si lo ha hecho la hermana vecina.

De la misma forma hay que recordar que todos los venezolanos, tenemos deberes que cumplir, claramente señalados en la Constitución, dentro de los cuales están la defensa de la patria, el resguardo y protección de la soberanía, la nacionalidad, la integridad territorial, la autodeterminación y los intereses de la Nación.

Así mismo, es muy importante recordar el deber que tenemos de cumplir y acatar los actos que en ejercicio de sus funciones, dicten los órganos del Poder Público, como ha ocurrido en el caso del rompimiento de relaciones con la hermana vecina.

Esta reflexión para llamar a la tranquilidad y a la calma pues voceros de la oposición, por
miserables intereses electorales, pretender hacer su “agosto en julio”, tratando de exasperar los ánimos y pronosticando en esta frontera el desastre, el drama, la catástrofe, la hecatombe, sin tomar en cuenta la perversidad de sus dichos.

Aquellos que han comenzado una campaña de medios contra la decisión soberana de Venezuela de romper relaciones con Colombia, insinuando zozobra y caos, deben ser tratados como traidores a la patria, por estar desacatando los mandatos de la Constitución, en aras de obtener beneficio electoral de sus infames señalamientos y pronósticos.