"VENEZUELA SE RESPETA"

jueves, 10 de marzo de 2011

Defensa del marxismo y otros escritos: una bocanada crítica frente a las peligrosas ortodoxias

El renovado debate sobre la independencia y emancipación de los países de Nuestramérica a propósito del inicio de la Era Bicentenaria, a partir del cual constatamos que hace doscientos años lo que se conquistó fue una independencia política que inauguró al mismo tiempo la dominación colonial interna de una oligarquía blanca criolla, frente a la gran mayoría mestiza, africana e indígena, configura un contexto único e irrepetible para presentar la obra de José Carlos Mariátegui. Conocido como el Amauta, sus reflexiones sobre las implicaciones de hacer la Revolución Socialista en una sociedad como la peruana de principios del siglo XX, nos dejó inestimables lecciones sobre la interpretación marxista de la realidad –como la del Perú de su época o la de nuestra Venezuela bolivariana- contextualizándolas además, en la realidad más general del sistema mundial en la época de transición del capitalismo clásico-competitivo al capitalismo monopólico-corporativo.

La biblioteca Mariátegui: Política Revolucionaria. Contribución a la crítica socialista, presenta los textos decisivos del revolucionario peruano y nuestramericano, en cinco tomos que contienen los títulos más representativos de la obra mariateguiana, como lo son La escena contemporánea, 7 ensayos de interpretación de la realidad peruana, El alma matinal y otras estaciones del hombre de hoy, Defensa del marxismo e Ideología y política. Una biblioteca de carácter antológico, única en su concepción, donde cada tomo incluye además otros escritos -algunos inéditos-, que merecen sin duda la atenta revisión del politizado lector de nuestra época.

Una lectura atenta de Defensa del Marxismo y otros escritos, nos permitirá encontrar en él dos tipos de defensa. La primera, categórica, se constituye en los artículos reunidos en el capitulo que le da nombre al volumen; la segunda, atraviesa transversalmente su vida y su obra completa. De tal manera, con Defensa del Marxismo, Mariátegui fija posición frente a quienes han debilitado la herencia teórica marxista por obra de los diversos encasillamientos y reduccionismos de que ha sido objeto, como los perpetrados por las corrientes economicistas y evolucionistas positivistas. Lo dice Agustín Cuevas: “reivindicado por los neogramscianos tanto como por los maoístas de Sendero Luminoso, y no menos por el gobierno de Velasco Alvarado que por todos los partidos comunistas, José Carlos Mariátegui es a la par que un clásico de nuestro marxismo y una suerte de espacio simbólico en el cual confluyen múltiples mitos”.

En esta obra, el Amauta nos encamina hacia el Ecuador, hacia el límite entre las dos corrientes que para ese momento se delineaban –y que en cierta manera hoy siguen presentes- en torno al pensamiento de Marx. De un lado, la corriente representada por intelectuales como Henri de Man y sus seguidores, quienes tienden a aplicar al análisis de los procesos políticos y económicos, los principios de la “ciencia más en boga”, que en este caso es la psicología y el psicoanálisis, ya patente la influencia de la obra de Freud. Y de otro lado, todos aquellos pensadores que, como Mariátegui, entienden que “revisar” el marxismo implica su renovación y continuidad, siendo para el Amauta claros ejemplos de esto, el del George Sorel de Reflexiones sobre la violencia, y el del Lenin de la Revolución de octubre. En términos generales, estamos en presencia de una obra que, efectivamente “defiende” la herencia teórica de Marx, pero no para convertirla en una “iglesia” sino para destacar su carácter de método y de orientadora de la acción transformadora. De tal manera, lector, tomando partido desde el principio, esperamos que te incorpores en este último grupo; a este lado de la línea ecuatorial.

Amaury González Vilera