"VENEZUELA SE RESPETA"

jueves, 31 de marzo de 2011

Si la imprenta es la artillería del pensamiento ¿Qué es una editorial?

A esta altura de la epopeya revolucionaria, ya podemos decir que uno de los temas que merece nuestra mayor atención, siempre con vistas a lograr la necesaria transformación cultural, es aquel que engloba a toda instancia, empresa o institución cuya naturaleza, vocación o misión consista en influir en la conciencia de la gente. Por conciencia entendemos aquí, al conocimiento de lo verdadero frente a las ideologías, frente al universo falso de las apariencias que produce la totalidad del mundo capitalista; conciencia como cultura para la libertad, para la liberación.

            En ese sentido, la incipiente era bicentenaria es propicia para recordar aquella ingeniosa y brillante metáfora de la imprenta que, producto del genio del Libertador, hoy tiene una suerte de vigencia exacerbada: la artillería del pensamiento. Si hacemos la necesaria contextualización del planteamiento, constatamos de inmediato que tanto la imprenta como la artillería, hace 200 años, eran algo distintas si las comparamos con las propias de la época. Digamos que tanto una como otra, se han transformado notablemente en virtud de los sucesivos cambios tecnológicos acaecidos desde entonces, con énfasis en los últimos cuarenta años; digamos también que, con todo y el paso del tiempo, la metáfora sigue siendo válida en la medida en que la imprenta sigue siendo una máquina que “descerraja” información, ideas, conocimientos, en forma de diarios, libros y revistas destinados a dar los insumos necesarios para la batalla de las ideas.

            Luego, podemos decir que los pertrechos y municiones son a la artillería lo que los libros y revistas son a la imprenta. Agreguemos también que cuando el soldado empuña el fusil, las balas que este contiene están tan hechas como los libros que la imprenta procesa y convierte en ese objeto rectangular y multidimensional que todos conocemos. Evidentemente, hoy día la labor de impresión y el papel de la artillería en la guerra, han crecido y se han complejizado simultáneamente con el proceso de división del trabajo capitalista iniciado con la revolución industrial, y con el incremento de las guerras (ahora de cuarta generación) y su utilización para mantener el “crecimiento de la economía” y el “estilo de vida” en los países imperiales. En este orden de ideas, el diccionario de la lengua española define artillería, en su primera acepción, como el “Arte de construir, conservar y usar todas las armas, máquinas y municiones de guerra”, una definición general, amplia, propia de la época en que vivimos; siguiendo la segunda acepción, más simple, la artillería consiste en un conjunto de máquinas de guerra.

            Este breve análisis, como sugiere su titulo, pretende definir –siguiendo a Bolívar- lo que es una editorial y su importancia en el proceso de cambio que vive nuestro país. Desde la primera acepción, una editorial es entonces el aspecto medular, central, de lo que significa en nuestro contexto la artillería del pensamiento. Desde la segunda, la editorial constituye el centro de producción principal de las municiones que dispara la artillería en la permanente contienda. Detalle importante aquí, es que la imprenta es la artillería del pensamiento y no la artillería del entretenimiento o peor, la artillería del no pensamiento, del inpensamiento o de la alienación. Esto último nos habla de que, en un contexto como el actual, de cambio de época y de luchas por la liberación definitiva de toda forma de opresión, la imprenta necesariamente debe ser una máquina destructora de falsas conciencias y constructora de pensamiento crítico.

            Ahora bien, para no dispersar la lucha y garantizar el triunfo en la guerra de cuarta generación, enmarcada ésta en la más general batalla de las ideas, los artilleros deben definir estrategias claras y articularse sólida y coherentemente con el proveedor de los pertrechos, quien también, de paso, en el campo de batalla sabe hacia dónde enfilar las baterías. 

Amaury González Vilera