"VENEZUELA SE RESPETA"

domingo, 28 de octubre de 2012

Apuntes en 5 Tiempos Volumen II: un ABC de conocimientos culturales y comunicacionales



Cultura de la resistencia
La cultura capitalista es utilizada como arma política represiva, como instrumento de perversión de la conciencia del pueblo venezolano, vía la cultura de masas y la acción farisaica de los medios de comunicación radioeléctricos e impresos, puestos al servicio de los más bastardos intereses transnacionales. (Iraida Vargas/Mario Sanoja O).

No es posible comenzar a construir un modo de vida socialista, si no creamos al mismo tiempo, las condiciones que nos permitan echar las bases de una cultura socialista, una cultura revolucionaria que suplante los valores éticos y morales del capitalismo, por los valores del Socialismo Revolucionario. Una cultura socialista que se exprese en las diferentes dimensiones culturales de nuestro pueblo: su vida cotidiana, su vida política, su conducta, sus valores éticos, la manera como se asocian para producir y reproducir sus medios de vida, las relaciones de producción, la manera como producen los colectivos sociales. Una cultura socialista revolucionaria que sustituya la cultura del petróleo que nos legaron el imperialismo y las transnacionales petroleras. Una cultura política socialista que sea sepulturera de la cultura capitalista, propia de relaciones de explotación, justificadora de la apropiación del trabajo ajeno, del egoísmo, del individualismo, del afán de lucro, una cultura que todo lo convierte en una mercancía factible de ser intercambiada, una cultura signada por la codicia depredadora del planeta; una cultura de la sospecha y el miedo; una cultura homogeneizadora y totalitaria; una cultura de racismo y odio; una cultura de guerra. Una cultura para la muerte.

Comunicación alternativa.
“El lenguaje no es inocente. Las palabras no matan pero ayudan a justificar el crimen. Y a perpetuarlo”. (Raul Cazal en Le Monde “el Dipló”diplomatique. Edición venezolana. Año II, Número 6. Caracas, febrero de 2009)

Se recrudece la ofensiva terrorista mediática contra la Revolución Bolivariana y contra nuestro líder el camarada-Presidente Hugo Chávez. Como revolucionarios y revolucionarias debemos estar claros que la feroz guerra mediática financiada por el imperialismo y desarrollada por los medios de difusión golpistas se va a intensificar a medida que se profundice la revolución.
Estamos siendo atacados desde distintos flancos y con las más perversas y manipuladoras estrategias de mercadeo, publicidad, comunicación, información y contrainformación, es la artillería pesada propia de una verdadera guerra ideológica y mediática. El enemigo oligarca cuenta con muchas ventajas ya que tiene poderosísimas armas: la televisión, las grandes cadenas de noticias mundiales, la prensa nacional y regional, la radio.
Como comunicadores/as de la Revolución Bolivariana Socialista, debemos estar claros que la comunicación se ha convertido en un eje estratégico de la política y el petróleo; debemos igualmente estar en capacidad de descifrar qué es lo que se esconde detrás de la guerra mediática; cuáles son los verdaderos intereses que están detrás de esa fachada ideológica del capitalismo, en la que se han convertido los medios de difusión apátridas y golpistas, legitimadores del sistema de dominación capitalista.
 

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