"VENEZUELA SE RESPETA"

jueves, 8 de noviembre de 2012

Apuntes en 5 Tiempos: ¿Concialiación?



Por: Frente de Comunicadores Revolucionarios SXXI / Apuntes en 5 Tiempos
“El diálogo sólo es posible entre personas que permanecen fieles a lo que son y que dicen la verdad. El diálogo no tiene sentido si no hay verdad”. Albert Camus

“La batalla frente al imperialismo y sus secuaces no ha terminado. No existe la más remota posibilidad de conciliación con ese poderoso enemigo. Ante esa realidad, bien vale la pena recordar lo expresado por Bolívar en el Manifiesto de Cartagena al referirse a la depredación del colonialismo español: ‘Cerremos las puertas para siempre a la conciliación y a la armonía: que ya no se oiga otra voz que la de la indignación…venguemos condignamente los asesinatos, robos y violencia que los vándalos de España están cometiendo en la desastrada e ilustre Caracas”. Orlando Borrego Díaz (2007)

La conciliación tiene como fundamento ideológico la negación del Socialismo. He allí su peligro. Se concilia para evitar el avance del Socialismo. La Revolución Bolivariana en su tránsito ha superado varias etapas, en todas ellas ha dejado, en los pajonales de la historia, a los que, agotadas sus aspiraciones, no han entendido el movimiento del pueblo hacia su redención. Antonio Aponte

El planteamiento conciliador significa, en lo político, reeditar el nefasto pacto de punto fijo pero ahora con nuevos actores. En lo económico, significa, detener definitivamente la creación de un área económica socialista, es decir, un área de propiedad social de los medios de producción y un área socialista de distribución de los bienes. En lo social, significa, capturar a las Misiones y convertirlas es unos programas filantrópicos sin alma e inoperantes.

Reflexión necesaria:
Los que no están de acuerdo con seguir avanzando en la construcción del socialismo toman varias actitudes: unos tratan de deformar al Socialismo, son los falsificadores que proponen formas económicas que se parecen al Socialismo pero no van a los cambios radicales, los materiales y los espirituales que son necesarios; otros proponen como hegemónicas y estratégicas a las formas capitalistas de propiedad, se preocupan más por alimentar al capitalismo que en construir el Socialismo. Demás está decir que estas dos posiciones son adversas al Socialismo, lo rechazan, tratan de escamotearle al pueblo el derecho de avanzar hacia terrenos de felicidad. Por supuesto que estas propuestas económicas tienen su correspondiente organizativo, en este terreno sabotean la construcción de un verdadero poder popular. Y su correspondiente político, aquí necesariamente impulsan la conciliación. Si el pueblo se confunde con las prácticas conciliadoras, vendrá el fascismo. Colectivo Antonio Aponte
 

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