"VENEZUELA SE RESPETA"

lunes, 5 de noviembre de 2012

Esencia de la guerra comunicacional de todo el pueblo.



Por: Frente de Comunicadores Revolucionarios SXXI / Apuntes en 5 Tiempos
  • Todos/as los/as revolucionarios/as debemos estar conscientes de la necesidad de emplearnos a fondo como promotores/as, constructores/as y comunicadores/as de trincheras de ideas revolucionarias. Todos tenemos responsabilidad comunicacional.
  • La comunicación es un poder estratégico en “manos del pueblo” para conquistar la soberanía plena de la Patria.
  •  La guerra comunicacional pasa por desenmascarar la ideología de dominación capitalista neoliberal.
  • Los/as comunicadores/as de la Revolución Bolivariana Socialista, junto al pueblo, estamos llamados a consolidar un sentido socialista de la comunicación y la información en la que palpiten los más elevados valores del hombre nuevo.
  •  Como comunicadores y comunicadoras, hoy más que nunca, debemos convertirnos en héroes en nuestra misión patriótica y revolucionaria de refundación socialista de la Patria.
  • Ningún espacio debe sernos ajeno como comunicadores/as de la Revolución Bolivariana Socialista.Todo ámbito en el que podamos elevar los principios socialistas debe ser poblado del ejercicio real y encarnación socialista. Hay que irrigar con espíritu y práctica de justicia las fábricas, los campos, los centros pesqueros, las industrias, las universidades y liceos, la calle, el barrio, la vereda, que no haya rincón donde no esté en marcha una iniciativa comunicacional revolucionaria. 


Reflexiones necesarias:
El pueblo es el sustento, apoyo y alma del concepto de la guerra de todo el pueblo contra la conspiración mediática. En el seno del pueblo, las unidades de combate comunicacional se mueven “como pez en el agua”.
El pueblo es la fuente de voluntarios/as, de saberes y tecnologías populares, de comunicación alternativa, información, de inteligencia y contrainteligencia.

III. Carácter de la Guerra Comunicacional de todo el Pueblo (GCP)
Cuando el enemigo avanza, retrocedemos; cuando acampa, lo hostigamos; cuando se fatiga, lo atacamos; cuando se retira, lo perseguimos”. Mao.

En su primera fase será principalmente una guerra de movimientos y el Ejército de Comunicadores/as de la Revolución (ECR) operará mediante pequeñas unidades tácticas comunicacionales y culturales (UTCC) que mantendrán siempre la iniciativa comunicacional y cultural. Estas unidades son las que van definir cuándo, dónde y cómo actuar contra los medios golpistas y terroristas.

Las UTCC pueden activarse en cualquier ámbito: liceos, escuelas, instituciones y fábricas, consejos comunales, comunas socialistas, comunidades organizadas.

La guerra de movimientos obliga a la flexibilidad, movilidad, sorpresa, iniciativa, creatividad, apoyo y movilización popular, fundirse con ella en un todo, dominio de la información, la incorporación voluntaria de la gente y la utilización en forma adecuada de las tecnologías y las herramientas comunicacionales que sean necesarias.

Una vez creadas las condiciones pasamos al contraataque revolucionario para neutralizar la agenda mediática terrorista, crear espacios de comunicación y resistencia cultural y promover la creación de nuevas UTCC en aquellas comunidades donde el enemigo tiene gran influencia. Estas últimas fases de la guerra comunicacional y cultural requerirán una estrategia propia, de acuerdo a la situación socio-política, cultural y comunicacional.

Conducción táctica)

En el marco de la estrategia general de conservar las fuerzas, la primera línea de combate debe ser flexible, de movimientos, mediante pequeñas unidades de alta capacidad de combate comunicacional y cultural (UTCC).

Objetivos

Convertir cada sector, cada fábrica, cada fundo, en el único lugar donde puede afincarse el análisis y la discusión de las noticias y donde pueden crearse células de información (concepto acuñado por Armand Mattelart). Estas células de información no serían sino la extensión de los órganos de participación de las masas, más particularmente su forma de participar y pesar en el poder ideológico. Su tarea de discusión de las noticias, de análisis de la ofensiva ideológica de su enemigo de clase, tanto a nivel de su práctica específica como al de la práctica de los otros sectores, no se concibe sino como una extensión de la labor de formación de las masas.


Mantener la iniciativa en la ofensiva comunicacional y cultural, mantener el objetivo de neutralizar al terrorismo mediático, movilizar y moralizar a todas nuestras fuerzas. Combates breves sobre la base de la sorpresa, movilidad, emboscada. Las acciones se apoyarán especialmente en las tareas de los/as comunicadores/as, las consignas, imágenes…

Cada palmo del territorio de la Patria debe convertirse en un campo de batalla comunicacional y cultural contra el enemigo, pero tomando en cuenta su poder comunicacional global; sería recomendable, por tanto, establecer como el escenario principal de la guerra comunicacional en su primera fase:
  • Los espacios urbanos, las ciudades (las grandes ciudades deben ser centros permanentes de resistencia cultural y comunicacional);
  • Debemos atacar por todos los flancos. Eliminación de la “quinta columna” y los infiltrados en los organismo públicos que tienen responsabilidad en el área comunicacional y cultural.
  • En aquellas zonas donde obtuvimos contundes victorias, deben ser objeto también de un plan de consolidación y avance de las posiciones
 
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