"EL ESEQUIBO ES DE VENEZUELA"

sábado, 29 de diciembre de 2012

Apuntes en 5 Tiempos: Internacionalismo



Por : Frente de Comunicadores Revolucionarios / Apuntes en 5 Tiempos.
“Puesto que los obreros de todos los países se hallan en una misma situación, por cuanto sus intereses son iguales y sus enemigos son los mismos, deben luchar mancomunando sus fuerzas y oponer la unión fraternal de los obreros de todas las naciones a la unión fraternal de la burguesía de todas las naciones”. Carlos Marx y Federico Engels. (Acerca de Polonia)

“El internacionalismo no es sólo un ideal, es una realidad histórica. El progreso hace que los intereses, las ideas, las costumbres, los regímenes de los pueblos se unifiquen y se confundan.” José Carlos Mariátegui

“Pero hay algo más: nosotros pensamos en nuestros deberes con el resto del mundo. En la medida en que tengamos un pueblo fuertemente educado en las ideas internacionalistas, en la solidaridad, con plena conciencia de los problemas del mundo de hoy, tendremos un pueblo más preparado para cumplir su deber internacional. No se puede hablar de la solidaridad en el seno del pueblo si no se crea al mismo tiempo la solidaridad entre todos los pueblos. De lo contrario se cae en el egoísmo nacional”. Fidel Castro (1972)

En un sentido general, el internacionalismo alude al entendimiento y la solidaridad entre los pueblos de distintas nacionalidades. En un sentido más específico, el internacionalismo está vinculado a la historia del movimiento obrero y al comunismo. Carlos Marx y Federico Engels, en la obra El Manifiesto Comunista, propugnaron la solidaridad obrera internacional. El internacionalismo obrero inspiró, tanto al socialismo del siglo XIX y de la primera mitad del siglo XX, como el anarquismo. En realidad, casi todas las ideologías revolucionarias han dado importancia y han establecido abiertamente la necesidad del internacionalismo. Uno de los proponentes más destacado del internacionalismo obrero fue V.I. Lenin, quien le consideró como la única vía por medio de la cual la ex Unión Soviética evitaría el aislamiento de la comunidad internacional.

Reflexión necesaria:

Proletarios de todos los países, uníos”. La conclusión del Manifiesto del Partido Comunista de Marx y Engels (1848) ya anunciaba el internacionalismo proletario. La I Internacional (Asociación Internacional de los Trabajadores en 1864) reivindicaba la solidaridad de los trabajadores en su lucha emancipadora, que era también una fraternidad internacional. Desde la II Internacional (1889), ya no se trató de una coordinación entre asociaciones, sino entre partidos políticos nacionales. Luego, la III Internacional, creada por Lenin (1919), reforzaría los lazos de subordinación a la URSS de todos los partidos comunistas nacionales. Trotsky crearía una IV Internacional (1938). Esas Internacionales se verían confrontadas al marco contradictorio de los Estados nación, a la sagrada unión nacional en tiempos de guerra y a profundas divergencias ideológicas.

Durante la guerra civil española, el reclutamiento de voluntarios en la Brigadas Internacionales para la defensa de la República contra las tropas de Franco, apoyadas por Hitler y Mussolini, fue un momento fuerte del internacionalismo. En las décadas de 1960 y 1970, los movimientos tercermundistas, la Tricontinental-los representantes de los tres continentes más pobres-, realizarían una coordinación de los movimientos de liberación nacional en el Sur.

Ninguna Revolución triunfa si se confina a los estrechos linderos de sus luchas físicas, al contrario, una Revolución necesariamente expande su espíritu hasta alcanzar el alma universal.

La Revolución necesariamente es universal, no serlo, confinarse sólo en lo local, la transforma, en el mejor de los casos, en una escaramuza que carece de la altura humana necesaria para fundar nuevos mundos.

La grandeza universal de las revoluciones la entendieron los grandes revolucionarios: Bolívar y su “la patria es América”. Martí nos dijo “Patria es Humanidad”. Marx nos legó “Proletarios del Mundo Uníos”, todos sintieron al mundo palpitar en sus anhelos.

La Revolución Bolivariana, heredera de esta tradición de amor universal, es una Revolución profundamente Internacionalista.
 


Imprimir artículo