"VENEZUELA SE RESPETA"

miércoles, 9 de enero de 2013

¿Y si Chávez no pudiera mandar? Mirar el pasado para no repetirlo



Olaf A. Ciliberto G.
San Pedro de Alejandrino fue para Simón Bolívar el retiro obligado de la conducción de una gesta independentista que dejó grandes lecciones. Sin embargo fue testigo de una patria despedazaba, víctima él de la incomprensión por la sociedad de su tiempo.
Hoy, para el Presidente Hugo Chávez, La Habana podría entenderse como la primera estación de su (no deseado) retiro obligado como conductor político de la revolución bolivariana. Es testigo de una patria que, aun bajo amenazas dentro y fuera de la revolución, es políticamente independiente, reidentificada con su historia y expresión de una síntesis que define dos bloques sociales, con intereses fundamentales opuestos, pero que tienen espacio en un modelo económico (aun capitalista con fuerte control de un gobierno no socialista), y un marco constitucional que legitima democráticamente la hegemonía chavista.

El chavismo es una corriente que da cabida a la construcción del proyecto socialista, y no debe volverse publicidad que la burguesía aproveche y vuelva caricatura a favor de la restauración del viejo orden.
Un futuro bajo el mando de las oligarquías criollas sería como sus pasados pactos por repartirse el poder en su beneficio. En 1830 dividieron la Gran Colombia en repúblicas dependientes de potencias de turno. Fue el origen de la IV República venezolana, bajo el régimen de José A. Páez, traidor a Bolívar y su causa, restaurador de la esclavitud, después de haber sido leal y eminente patriota por la independencia.
Cabe pensar que la gran mayoría del pueblo, no solo chavista, no aspire a regresar a aquella república endeudada, sin soberanía nacional; marcada por la verdadera represión política y un dominante “libre mercado” empresarial en perjuicio de los derechos laborales, sobre todo en los 90.
Hay los desubicados, al creer que bajo el pacto de punto fijo fue mejor que ahora con los avances en conquistas sociales y participación política del pueblo, ganado en revolución.
De quien si no hay que dudar en sus ansias de regresar a una cogollocracia adeco-copeyana-empresarial de nuevo tipo, es en los viejos caudillos (AD-COPEI) y sus sucesores (UNT-PJ-VP), controlados por las mismas castas que ordenaron a Páez, y las que se sumaron con el auge petrolero e hicieron lo propio con Juan V. Gómez y quienes le seguirían.
“Chávez es ejemplo moral, llama consumada que nos esta dejando un legado y un gran reto” referí en otro artículo, por lo que no debe haber vacilación para tener la entereza que él tendría en las circunstancias a enfrentar. Entonces mientras esté Chávez en ausencia no solo estaría en el corazón, sino en la acción de millones de militantes: ¡Chávez hecho millones de constructores del socialismo!
Cuando Bolívar fue desterrado, las condiciones no se dieron para estar hecho en millones de patriotas. Esta vez, la historia ha de ser distinta.
oacg.psom@gmail.com / @oacg1humanidad
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