"EL ESEQUIBO ES DE VENEZUELA"

sábado, 2 de marzo de 2013

El Caracazo: la masacre de un pueblo

Por Attilio Folliero (*)

El 27 de febrero del 1989 una gran protesta popular en contra de las medidas neoliberales del Gobierno de Carlos Andrés Pérez terminó reprimida en sangre. Miles de muertos, miles de venezolanos fueron asesinados por la represión policial y militar; cientos de hombres, de mujeres, de niños murieron simplemente para asomarse a la ventana a ver que estaba pasando en la calle. La policía disparaba a las ventanas, sin ninguna piedad. Nunca se supo exactamente cuántos fueron los muertos. Miles de hombres, mujeres, niños que simplemente reclamaban su derecho a tener un trozo de pan, una arepa, un plato de pasta.


Entre los responsable de esta matanza, que todavía reclama justicia, está un indigno italo-venezolano, el Ministro de la Defensa para entonces, Italo del Valle Alliegro. Ninguno de los responsables de esta matanza ha sido condenado, ni Carlos Andrés Pérez, el Presidente de la República, ni su infame Ministro de la Defensa, ni los responsables de la política económica: Miguel Rodríguez Fandeo, Ministro de Cordiplan, Naím Moisés, Ministro de Fomento, Pedro Tinoco Hijo, Presidente del Banco Central, todos responsables de “El Gran Viraje”, el severo programa de ajustes económicos, conocido como el paquetazo, detonantes de la revuelta popular de final de febrero de 1989, que ha pasado a la historia como “El Caracazo”.

A la fecha de hoy, tan solo hay siete militares han sido responsabilizados y ninguno cumpliendo condena. Sabemos, que es muy probable que estos miserables, estos cobardes capaces de ordenar la matanza de hombres y mujeres que simplemente le reclamaban al gobierno la imposición de un paquete de medidas hambreadoras, nunca pagarán con la cárcel y morirán sin pasar por la justicia de los hombres. Es posible que sean otros Pinochet y que morirán de vejez. Es posible, es casi cierto, porque en Venezuela hay la regla de la impunidad. Masacre, desaparecidos, golpe de estados, asedios de una embajada, cierre de televisoras por golpistas, golpe petrolero...  la justicia venezolana nunca ha sido capaz de encontrar un responsable. Ninguno ha pagado; todos saben nombres y apellidos, todos conocen los responsables de todos estos eventos criminales pero casi nunca un tribunal venezolano ha sido capaz de enviar a la cárcel uno de estos responsables que impunemente caminan por las calles de Caracas o de otras ciudades del mundo. Por algunos hechos delictuosos, como el golpe de abril, hay algunos comisarios que están pagando condena, pero los verdaderos responsables, están libres.

Recordamos también el rol criminal de los medios de entonces: por las televisoras, las radios, los diarios, que son los mismos responsables del golpe de abril, del golpe petrolero, de las mentiras de hoy, aquel 27 febrero no informaban nada. Transmitían comiquitas. Los venezolanos se informaban de los sucesos por los medios transnacionales. Fueron estos medios internacionales los que informaban lo que estaba pasando: la policía entraba casa por casa, en los barrios más pobres de Caracas y sin pronunciar palabra, sin preguntar ni el nombre de los presentes, simplemente disparaban y mataban. Cientos de cadáveres se acumularon en los barrios de El Valle o en Petare, que luego eran recogidos por los militares y entierrado en fosas comunes. Hoy, miles de desaparecidos están reclamando justicia. Años después, en una de las fosas más famosa, denominaba La Peste, se encontraron centenares de cuerpos.

Estos medios que en cualquier otro país del mundo hubieran sido cerrados desde muchos años, siguen impunemente transmitiendo y mintiendo.

(*) Articulo del 27 de febrero del 2008, actualizado el 27 de febrero de 2013. Attilio Folliero es politólogo italiano residente a Caracas, profesor contratado de la Escuela de Comunicación Social de la UCV y de la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela

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