"EL ESEQUIBO ES DE VENEZUELA"

sábado, 20 de abril de 2013

Apuntes en 5 Tiempos: La Autocrítica



Por: Frente de Comunicadores Revolucionarios SXXI / FRENCOR SXXI

“Yo soy amante de la crítica y yo invito a que todos hagamos uso de la crítica como un instrumento de permanente revisión. Crítica. Rectificación. No podemos cerrar los ojos ante las cosas malas, no, todo lo contrario, eso sería una actitud contrarrevolucionaria. (…) hay muchas formas para hacer la autocrítica. Hay muchos espacios. Y hay que hacerlo desde las bases. Hay que hacerlo desde las direcciones [del partido]. Yo mismo estoy obligado a ser permanentemente autocrítico. Y creo que lo soy conmigo mismo en primer lugar. Conmigo mismo en primer lugar. Yo siempre trato de seguir la máxima bíblica: antes de ver la paja en el ojo ajeno, ve la viga que tienes en el tuyo”. Hugo Chávez (2009)



“Las revoluciones socialistas no deben eludir el autocriticarse ‘con implacable escrupulosidad’ a fin de poder cumplir con los objetivos vitales de la emancipación”. Karl Marx

“Quiero decirles esto con crudeza y analizar los hechos exactamente, porque entre revolucionarios es bueno que se conozcan todas las fallas que cada uno pueda tener y se trate de corregir”. Che Guevara (1961)



La autocrítica en colectivo es un ejercicio que todos debemos practicar permanentemente para que efectivamente podamos seguir avanzando como lo hemos venido haciendo y para no perder de vista de dónde venimos, quiénes somos y, así tener bien claro el momento actual, es decir, en qué punto del proceso estamos, qué errores hemos cometido, dónde tenemos que mejorar para poder avanza, reflexionar acerca de hacia dónde vamos, si vamos por el camino correcto o no vamos por el camino correcto. Adán Chávez

La autocrítica es un procedimiento para poner de manifiesto y superar los errores e insuficiencias en la actividad política. Ya Marx nos indicaba que una de las particularidades de una revolución con vistas a su desarrollo y profundización, es la de someterse a la autocrítica permanente. Lenin también señaló a la autocrítica como un principio fundamental del trabajo del Partido Comunista. Con la victoria de la revolución socialista, la crítica y la autocrítica se convirtieron en una de las principales fuerzas motrices del desarrollo de la sociedad.

El papel creador de la crítica y de la autocrítica se revela con toda claridad en la oportunidad de sacar provecho y lecciones de los errores y derrotas del pasado, para evitarlos en el futuro. Sin embargo, la tarea de develar los errores políticos y los defectos en la organización, tiene sus riegos: la banalización, la desvirtuación hacia aspectos subalternos y personales (en lugar de las ideas se critica a la persona: argumentos ad hominen), o la habituación a la crítica inoportuna o posterior a la consumación de los errores que se repiten una y otra vez, son algunos de los riesgos que se deben combatir. Sólo así haremos de la crítica y la autocrítica, valiosas oportunidades para aleccionarnos en nuestra eficacia política y calidad revolucionarias.

Es indispensable que el arma política de la autocrítica a la que aludimos, se atenga firmemente a los principios de “unidad-crítica-unidad” y de “sacar lecciones de los errores pasados para evitarlos en el futuro, y tratar la enfermedad para salvar al paciente, con el propósito de alcanzar el doble objetivo de esclarecimiento ideológico y unidad de los camaradas”.

Reflexión necesaria:

 “Los que no se critican a sí mismos terminan engañandose a sí mismos y yo creo que esa es una de las grandes fallas que tiene la oposición. Que es totalmente incapaz de la crítica y la autocrítica. Nosotros no. Nosotros tenemos que estar siempre, siempre, haciendo uso de la autocrítica y de la crítica. Ese es el pensamiento crítico. Incluso hemos instaurado un premio al pensamiento crítico, un premio internacional”. Hugo Chávez (2009)



Un ejercicio de autocrítica revolucionaria



¿La ejecución de las estrategias comunicacionales se realiza en forma eficiente?


¿Por qué ha faltado consistencia, densidad y continuidad en los planes estratégicos de carácter comunicacional?


¿La ejecución de los planes de comunicación ha estado en las manos más idóneas?


¿Sabemos realmente que es lo que queremos en materia comunicacional?


¿Conocemos cuáles son los objetivos de las estrategias comunicacionales desarrolladas hasta ahora por el gobierno revolucionario?


¿Hemos evaluado las amenazas y posibilidades en la ejecución de los planes de comunicación?


¿Hemos medido en detalle nuestras fortalezas y debilidades en el complicado mundo de la comunicación actual?


¿Qué iniciativas estamos desplegando para salir airosos en lo que a todas luces se perfila como una dura guerra mediática?


¿Estamos claros que es una batalla mediática?


¿Cómo pasamos de la fase eminentemente reactiva a un estadio donde nuestra creatividad comunicacional no se invierta exclusivamente en responder a los ataques de los medios privados de comunicación?

¿Subestimamos una vez más los impactos de la campaña de desinformación y la guerra psicológica desarrollada por el imperio y sus aliados?


¿Por qué no fuimos capaces de contrarrestar, sobre todo en las capas medias y en los sectores indecisos, las matrices de opinión contrarias a la Revolución Bolivariana?


¿Por qué no somos capaces de promover con creatividad y eficacia la defensa de la obra e gobierno y los éxitos de la revolución?


¿Valoramos el papel del correo electrónico, las mensajerías de textos, la conversa, el contacto personal, el dialogo cara a cara, la visita casa por casa?


¿Sabemos aprovechar los recursos humanos y materiales que posee el Estado en términos comunicacionales?


¿Sabemos cómo articular los diversos medios en manos de la revolución (tv, radios, periódicos, emisoras comunitarias?


¿Supimos combatir los viejos fantasmas sembrados por los medios golpistas  (el castro-comunismo, la propiedad privada, la libertad )


¿Tenemos una política comunicacional revolucionaria para hacerle frente a la mentira mediática?


¿Valoramos correctamente el poder mediático de la oligarquía?


¿Por qué no fuimos capaces de revertir la agenda manipuladora de la oligarquía?


¿Por qué nos limitamos a reaccionar frente a los ataques mediáticos de la contrarrevolución? 


¿Cómo resistir a la ofensiva mediática y a la manipulación propagandista contrarrevolucionaria? 


¿Estamos conscientes de la responsabilidad que tenemos en las fallas comunicacionales que tanto afectan a nuestra Revolución bonita?


¿Por qué no hemos atendido hasta ahora el llamado que hace el Presidente Chávez de convertirnos en verdaderos/as comunicadores/as de la Revolución Bolivariana Socialista?


¿Existe una estrategia adecuada y un plan mediático inteligente para neutralizar la ofensiva de guerra psicológica de Washington y sus aliados?


¿Por qué existe tanta fragmentación de las respuestas nuestras a las provocaciones propagadas por los medios de comunicación golpistas y terroristas?


¿Por qué hay tanta impunidad frente a los medios de comunicación privados?


¿Nuestra “autocrítica” aún es auto-complaciente?
 

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