"EL ESEQUIBO ES DE VENEZUELA"

domingo, 2 de junio de 2013

Guerra del pueblo (Apuntes en 5 Tiempos)

Por: Frente de Comunicadores Revolucionarios SXXI
“En Venezuela, ya lo expresamos, pocos discuten la necesidad de una transformación revolucionaria para poner fin al actual estado de subdesarrollo, atraso y miseria (…) El problema existe cuando se consideran las vías para lograr dicha transformación revolucionaria. Es entonces cuando surgen las dudas y posiciones discrepantes: de un lado quienes creen que hay todavía posibilidades de conquistar la liberación nacional por la vía del sufragio, de la sola lucha pacífica de masas, de reformas progresivas; y del otro quienes-como yo- creen que tal conquista sólo es posible a través de la insurrección popular, consecuencia de la correcta combinación de todas las formas de lucha, dentro de una concepción de la Guerra del Pueblo. Son, pues, dos los campos en que están divididos los sectores y clases progresistas del país, como también dos los campos en que se comparte la totalidad de la sociedad venezolana. Y los cuales, en uno u otro terreno, se irán definiendo más nítidamente al profundizarse la toma de conciencia por parte del pueblo y sus aliados en la presente etapa histórica, en la que la revolución liberadora es la alternativa nacional”. Fabricio Ojeda (1966)


Los revolucionarios de vanguardia tienen que comprender y dominar esta particularidad: la incorporación de las masas obreras y los trabajadores en general a la Guerra del Pueblo, es lo que, en definitiva garantizará la victoria; pero esta incorporación se manifiesta en forma progresiva.

La Guerra del Pueblo es, en nuestro país, una sucesión de escaramuzas, de encuentros, de combates, de batallas, de avances y repliegues en todos los órdenes de la vida nacional, cuya continuidad está garantizada por los destacamentos guerrilleros.

La Guerra del Pueblo es todo un complejo insurreccional afianzado en pequeños y constantes triunfos, de carácter ascendente, que expande la influencia de la insurrección, por una parte, y, por otra, incrementa el poderío de las fuerzas armadas y no armadas de la revolución.


La Guerra del Pueblo y la incorporación a ella no significa la actividad puramente militar o el abandono de los campos específicos de trabajo para dedicarse en forma exclusiva, a un solo medio de lucha. Ella es la unidad política-militar que va desde la más elemental protesta, el mitin relámpago o la huelga hasta el sabotaje, la captura de armas, el hostigamiento o aniquilamiento de una fuerza enemiga, toma de una plaza militar y la conquista del gobierno. Nada que incida en la precipitación de las contradicciones en el campo adverso, que contribuya a minar la moral y a reducir la capacidad de combate del enemigo, puede ser desestimado; no debe ser eludida ninguna tarea que permita ganar todo lo ganable y neutralizar todo lo neutralizable. Cada combatiente de la Guerra del Pueblo debe ser imbuido de esta idea; sólo la lucha diaria, constante y sistemática en todos los terrenos, podrá conducir a la victoria.
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