"VENEZUELA SE RESPETA"

domingo, 4 de agosto de 2013

Agencia Internacional de Energía (Apuntes en 5 Tiempos)

Por: Frente de Comunicadores Revolucionarios SXXI
En los países consumidores que no controlaban a las compañías petroleras firmemente establecidas en el Medio Oriente y Africa del Norte, la crisis de 1973-1974 no puede considerarse como un simple episodio pasajero. Súbitamente, los gobiernos se dieron cuenta de lo precario de su situación y de su completa dependencia de la buena voluntad de un puñado de multinacionales. La idea de dejar de lado a las compañías y negociar directamente con los países productores comenzó a ganar adeptos. Francia, a pesar de las ventajas proporcionadas por sus dos eficaces instrumentos petroleros, la CFP y la Elf, tomó el liderazgo en esta dirección y puso todos sus esfuerzos diplomáticos detrás de la nueva política. Otros países siguieron su ejemplo, especialmente el Japón. Un sinnúmero de ministros visitó el Medio Oriente, haciendo antesala y esperando audiencias de los principales monarcas a quienes antes despreciaban, en busca de lo que ahora llamaban contratos petroleros de “estado a estado”.

Este movimiento se fortaleció con el tiempo y causó considerable ansiedad en Washington, donde se temía que iban a perder su posición privilegiada en el mercado petrolero, ya que los consumidores estaban haciendo todo lo posible para dejar de lado a las compañías petroleras norteamericanas. Kissinger hizo varias advertencias a sus aliados europeos, recalcando las consecuencias de sus acciones. En enero de 1974, sacó a relucir la vieja idea de una alianza de países consumidores formando un frente unido para enfrentarse a la OPEP. Al mismo tiempo, el secretario de defensa de EE.UU., James Schlesinger, advirtió solemnemente a las naciones productoras que Estados Unidos no vacilaría en intervenir militarmente si se produjera una nueva crisis.


El 13 de febrero de 1974, aceptando una invitación de Estados Unidos para examinar formas concretas para establecer un frente unido de consumidores, los representantes de trece países industrializados se reunieron en Washington. Aparte de Estados Unidos, los participantes incluían a Canadá, Gran Bretaña, Noruega, Francia, Alemania Occidental, Dinamarca, Italia, Holanda, Bélgica, Irlanda, Japón, y Luxemburgo. Desde el comienzo, sin embargo, Francia expresó claramente sus diferencias con Washington indicando que prefería promover la “cooperación multinacional” entre los países consumidores y los países productores en lugar de alentar una confrontación entre ellos.

El 18 de febrero, el “Grupo de los Doce”, nombre con que fueron conocidos los países reunidos en Washington-menos Francia- crearon una serie de comisiones encargadas de elaborar los textos y aucerdos sobre los cuales se basaría dicho frente. El 15 de julio de 1974, se anunció en Bruselas que el grupo hacía redactado ya un proyecto para redistribuir las reservas petroleras entre los países miembros en caso de un nuevo embargo. Casi un mes después, el 12 de agosto, se publicó lo esencial del acuerdo sobre el cual se establecería el frente unido. Según se reveló, el mecanismo para la redistribución de las reservas petroleras se pondría en acción en el momento mismo en que la escasez llegara a alcanzar el 7% del abastecimiento normal de esos países. Finalmente, el 18 de noviembre de 1974, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) se declaró establecida oficialmente.

(Notas de: Pierre Terzian: “La increíble historia de la OPEP, 1988)

Reflexión necesaria:

Como respuesta a la creación de la OPEP, las potencias occidentales aprobaron crear la Agencia Internacional de Energía (AIE) en 1976, propuesta por Henry Kissinger. La integran Austria, Alemania, Bélgica, Canadá, Dinamarca, España, Estados Unidos, Inglaterra, Irlanda, Italia, Japón, Países Bajos, Suecia, Suiza y Turquía. Son sus propósitos: “Desarrollar aceleradamente fuentes energéticas sustitutivas del petróleo, promoción de nuevas tecnologías más eficaces para la producción de energía y suprimir obstáculos al funcionamiento eficaz y libre del mercado mundial de energía”.
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