"EL ESEQUIBO ES DE VENEZUELA"

lunes, 19 de agosto de 2013

Realidad mediática (Apuntes en 5 Tiempos)

Por: Frente de Comunicadores Revolucionarios SXXI
“Todo el periodismo es ficción: la mayor parte de él, ficción horrorosa”. Norman Mailer

“Estamos convencidos de que no hay ninguna forma de cambiar la realidad si no comenzamos a verla como es, porque para poder transformarla hay que asumirla. Ese es el problema mayor que tenemos los latinoamericanos: hemos estado ciegos de nosotros mismos. Eduardo Galeano dice que durante 513 años hemos sido entrenados para vernos con otros ojos, con ojos de extranjeros”. Aram Aharonian (2005)

Los aparatos de desinformación oligarcas han llegado a tal perfeccionamiento que tienen la capacidad de crear “realidades mediáticas” que manipulan a su libre voluntad, de esta forma nos sumergen en un mundo ficticio, en mundo de “realidad ficcional” que justifica y asegura sus tropelías.

Este mundo de mentira, esta esquizofrenia (desorden psíquico caracterizado por la incoherencia mental) colectiva es la mayor arma de defensa del sistema oligarca, y derrotarlo, sustituirlo por el mundo real-real es la principal tarea de los revolucionarios.

Es una batalla difícil, en la que el enemigo oligarca cuenta con muchas ventajas:
Tiene poderosísimas armas, los medios de desinformación: la televisión, las grandes cadenas de noticias mundiales, la prensa nacional y mundial, las radios, todos son “cañones mediáticos” al servicio del enemigo, nos bombardean veinticuatro horas al día, son jueces de ética, construyen hechos, como las bombas de destrucción masivas de Irak, que justifican sus acciones criminales, crean santos y villanos, construyen delitos y también ocultan crímenes.


Sus campañas de difusión de valores y patrones de conducta tienen como finalidad fragmentar a la sociedad: para su dominación mediática necesitan de un hombre aislado, náufrago, encapsulado en su vida infeliz. De esta manera, sin comunicación, no tiene más referencia que la pantalla del medio deformador, su criterio de verdad es el noticiero, las novelas y las propagandas, desde allí le dictan la moda, pero también le imponen en qué creer, lo manipulan al antojo de los grandes intereses. 
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