"VENEZUELA SE RESPETA"

martes, 3 de septiembre de 2013

Consenso de Washington (Apuntes en 5 Tiempos)

Por: Frente de Comunicadores Revolucionarios SXXI
Durante el año 1989 a partir de una reunión realizada en Washington entre académicos y economistas norteamericanos, funcionarios de gobierno de ese país y funcionarios del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional-se adoptó un documento estratégico que se denominó Consenso de Washington. Los puntos expresados allí debían presidir las políticas económicas de la economía global y tienen como eje el control del gasto público y la disciplina fiscal, la liberalización del comercio y del sistema financiero, el fomento de la inversión extranjera, la privatización de las empresas públicas y la desregulación y reforma del estado.

Este acuerdo decide someter toda ayuda financiera a una condición estricta: que la intervención del Estado dé un paso atrás en la organización, el financiamiento y el funcionamiento del desarrollo. Según el punto de vista de estas dos instituciones (Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional), el desarrollo sería el resultado espontáneo de los actos de intercambio comercial privados, tanto más beneficiosos cuanto que se llevarían a cabo en un mercado mundial sin barreras. De este modo, el ajuste estructural liberal viene a sustituir la planificación y la regulación tanto económica como social del desarrollo, practicada durante las dos décadas anteriores. La búsqueda de la satisfacción de las necesidades locales cede su lugar a la especialización impuesta por el mercado, en virtud de la teoría de las ventajas comparativas. Este dogma se elaboró y difundió en el momento más fuerte de la ola liberal que invadió al mundo, en especial bajo la batuta de los monetaristas y los economistas de la oferta, arrogantes porque las políticas de intervención keynesiana y las experiencias de planificación centralizada habían fracasado en su mayoría: para ellos, las políticas públicas no podían introducir sino distorsiones.

Detrás de la estrategia del Consenso de Washington se esconde, en realidad, el abandono de toda finalidad de desarrollo verdadero, para dar lugar a un objetivo muy diferente: crear un mercado mundial unificado que consagre el poder de unas finanzas superpoderosas. Éstas aprovechan el hecho de que los países pobres necesitan financiamiento, y luego refinanciamiento, debido a una deuda que aumenta vertiginosamente, para imponerles planes de ajuste estructural.

Attac (2008). Primer Diccionario Altermundista. Buenos Aires, Argentina. Capital Intelectual. S.A.

Reflexión necesaria

Hoy, todos reconocen la amplitud de los daños ocasionados por estas políticas: explosión de las desigualdades, regresión de las coberturas sociales, retroceso de la esperanza de vida y la alfabetización, en algunos casos, y escalada de la deuda.


La Cartilla del Consenso de Washington 1989. Recomendaciones: i) subordinación del papel del Estado al del mercado; ii) liberalización de los tipos de cambio, de interés y de inversiones extranjeras directas; iii) disciplina fiscal; máxima participación posible en los intercambios internacionales y promoción del comercio exterior; iv) privatización de las empresas públicas; consideración del progreso social no como una prioridad sino como una consecuencia del crecimiento económico; garantía absoluta de los derechos de propiedad privada, y afirmación de que sólo existe un modelo de desarrollo.
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