"EL ESEQUIBO ES DE VENEZUELA"

sábado, 25 de enero de 2014

La Globalización (Apuntes en 5 Tiempos)

Frente de Comunicadores Revolucionarios SXXI
“La estrategia de globalización imperialista agrava las insuficiencias del capitalismo salvaje neoliberal, para enfrentar los problemas derivados del decrecimiento de la tasa de ganancia, la desestabilización de los mercados financieros especulativos, el surgimiento de resistencias indeseadas a nivel del sistema interestatal y el avance del descontento social mundial”. Álvaro Vásquez del Real (1999)

“La globalización no es un fenómeno totalmente nuevo. Tanto en términos económicos como culturales, representa un proceso a largo plazo, cuyas raíces se remontan a los primeros tiempos en que el hombre empezó a viajar y a comerciar por tierra y por mar. En este sentido, la globalización es una manera de entender la historia de la humanidad y del cambio social. Sin embargo, lo que había sido un lento proceso de crecimiento progresivo y de cambio gradual a través de los milenios ha pasado en las últimas décadas del siglo XX a constituir un torrente irrefrenable de cambio veloz a una escala sin precedentes. Esto queda resaltado con la intensificación mundial de la interconectividad de la industria, el comercio y las finanzas y de la comunicación”.
Lynne Chisholm  

El término “globalización” se utiliza para designar la fase actual del capitalismo-desde el último cuarto del siglo XX-, que es testigo del dominio de las finanzas sobre el sistema productivo, con el apoyo de las políticas liberales. Éstas organizan la libre circulación de los capitales, la generalización del libre comercio, la intensificación de la explotación de la fuerza de trabajo por un mayor acaparamiento de las riquezas en manos de las clases burguesas y el intento de mercantilización del conjunto de las actividades sociales.

La globalización es simultáneamente una descripción y una receta y en calidad de tal sirve tanto como explicación-es preciso reconocer que deficiente- y como ideología, que en la actualidad domina el pensamiento, la gestión legislativa y la práctica política.

Reflexión necesaria:

El mundo ingresó hace ya muchos años a la globalización. Cuando imperaba Keynes con sus fórmulas, ya había indicios poderosos de globalización. Quien tenga una visión dialéctica del desarrollo de los sistemas entiende, sin dificultades, esta globalización. Un sistema basado en la explotación de la mano de obra por la vía del salario tiene que expandir los circuitos mercantiles sin cesar. Para el capitalista el aumento de la masa de plusvalía, aunque su tasa decline, es un imperativo insoslayable. De allí viene el primer corolario, el tamaño del mercado ha de crecer sin detenerse. Fue así como los primeros focos capitalistas, en el norte de Italia, en Flandes, en el sur de Inglaterra asumieron, con éxito en unos casos, sin él en otros, la tarea de unificar territorios más vastos de los cuales iban a surgir las naciones. Junto con el ensanchamiento constante de extensión territorial el capitalismo fue creando procedimientos, mecanismos e instrumentos comerciales que facilitaran las transacciones. La conquista de América significó para el sistema capitalista la posibilidad de unificar continentes enteros. Y las sucesivas expediciones a los cuatro puntos cardinales del planeta forjaron circuitos de alcance mundial dirigidos desde varios polos.


“La antiglobalización es el conjunto de protestas, en todos los continentes, de todos aquellos (mujeres, campesinos, indígenas, ecologistas, obreros, estudiantes, maestros, minorías culturales) que se ven afectados negativamente por la globalización neoliberal. No es evidentemente un partido, es una galaxia que reúne a asociaciones muy diversas, opuestas a veces entre sí pero que coinciden en la denuncia de la globalización. No tienen sede, ni tampoco jefes comunes. Pero se dan cita para manifestar en donde se reúnen los nuevos amos del mundo: el G8, las Cumbres europeas, el FMI, la OMC, el Banco Mundial. Y, una vez al año, a finales de enero, en Porto Alegre, Brasil, con ocasión del Foro Social Mundial. Pero aquí no vienen a manifestar ni a protestar sino a sugerir correctivos y a proponer soluciones para que por fin, efectivamente, otro mundo sea posible”. Ignacio Ramonet 
Imprimir artículo