"VENEZUELA SE RESPETA"

domingo, 23 de febrero de 2014

Colonizado mental (Apuntes en 5 Tiempos)

Frente de Comunicadores Revolucionarios SXXI
“Manipular, controlar, y convertir a este individuo-masa en potencia social direccionada con fines de control y dominio político-social es el objetivo estratégico clave de la guerra psicológica. Mediante la manipulación y direccionamiento de conducta por medios psicológicos el individuo-masa se convierte en "soldado cooperante" de los planes de dominio y control social establecidos por el capitalismo trasnacional y la potencia imperialista regente. Manuel Fleytas.

El colonizado mental (…) “no está programado para pensar (desarrollo reflexivo) sino para consumir productos capitalistas por medio de consignas (eslóganes) y de imágenes sin ninguna relación entre sí. Utilizando técnicas y estrategias de la guerra psicológica, los laboratorios estratégicos de comunicación publicitaria comenzaron a modelar al individuo-masa, a partir del surgimiento de la sociedad de consumo capitalista en los años 50.
Un colonizado mental está programado para consumir: desde productos, espectáculos, modas, hasta presidentes (gerentes de enclave de las trasnacionales capitalistas) vendidos por medio de técnicas de marketing y de campañas electorales manipuladas por operaciones psicológicas.
El colonizado mental, el individuo-masa, es un lumpen social cuya máxima ambición es emigrar de su país de origen hacia los grandes centros consumistas del Imperio, como está ocurriendo en Europa y en la frontera con México. El máximo objetivo de un colonizado mental es consumir sin interrogarse sobre los fenómenos de genocidio económico y las lacras sociales emergentes de la explotación del hombre por el hombre, a los que vive en forma alienada, sin vincularlos al sistema capitalista, del que tampoco sabe de qué se trata. Un colonizado mental es la célula y la materia prima emergente de las operaciones psicológicas trazadas para el control y direccionamiento de conducta con fines colonizadores que lo despojó de todo atisbo de pensamiento reflexivo y de conciencia social.

¿Cómo lo hacen?
“Se arrecian las campañas para confundir, para sembrar el miedo, y junto con las campañas se arrecian las maniobras para reducir la producción y para contraer la producción, y todos se van asociando de una manera o de otra, se van confabulando de una manera o de otra para presentar batalla a la Revolución. Inventarán razones, inventarán pretextos, hablaran de noble causas para esgrimir banderas, para engañar a los demás, si pueden, para autosugestionarse a sí mismos si es posible; se repetirán muchas frases manidas, muchas palabras absurdas y se repetirán, para tratar de sembrar la confusión, el temor, el desaliento y el descontento a fin de debilitar a la Revolución, porque ya aquí cada cual sabe a qué atenerse, cada cual sabe lo que está haciendo, y cada cual va tomando sus posiciones en las contiendas que se avecinan y que necesariamente tendrán que gestarse, por cuanto la Revolución no está dispuesta a retroceder un solo paso, no está dispuesta a retroceder una sola pulgada”. Fidel Castro (1959)

¿Es descabellado pensar que en nuestro país se pudiera armar un escenario para iniciar en el mediano y largo plazo un conflicto para apoderarse del petróleo, al costo que sea?

La urdimbre de mentiras y medias verdades que se teje sobre Venezuela desde Estados Unidos, tiene para Michell Collon, periodista belga, investigador de las guerras ocurridas en el mundo en los últimos 15 años, en especial las de Irak, un claro fin: las reservas petroleras existentes en el subsuelo venezolano. Collon asegura que el factor petrolero, íntimamente relacionado con el poder económico y las transnacionales, ha sido el detonante de los conflictos ocurridos en el mundo en los últimos 15 años.

¿Cómo lo harían?

“Para lograr su fin crearán una atmósfera conflictiva mediante una campaña de mentiras y manipulaciones, para ocultar sus verdaderas intenciones. Cada episodio de las últimas guerras no se ha iniciado con bombas, enfatiza Collon, sino con mentiras e informaciones manipuladas. Las falsedades son diseñadas, según este periodista, por compañías de relaciones públicas expertas en “propaganda negra”, estrategia que ha sido utilizada para desencadenar las guerras y las invasiones ocurridas en el mundo en los últimos sesenta años”. Nely Gómez (2005)

¿Cuáles son las reglas que se utilizan para crear la atmósfera adecuada para establecer el conflicto bélico?

La atmósfera adecuada para establecer el conflicto no es espontánea. Existen reglas para crearla que se basan en cinco principios perfectamente definidos en las investigaciones adelantadas por Michel Collon. Estos principios son:

Ocultar los intereses
La propaganda de guerra debe ocultar, ante todo, que responde a intereses económicos de las transnacionales, que aspiran controlar no sólo la explotación del petróleo, sino las rutas para su comercialización y exportación.

Una ligera observación al mapa mundial mostrará que los conflictos de las últimas décadas han ocurrido en países petroleros o en aquéllos donde están ubicadas las rutas de este mineral y del gas. Así se observa que en Chechenia, Afganistán, Georgia, Macedonia, Yugoslavia y Kurdistan, Estados Unidos pretende instalar-o instaló-, bases militares.

Demonizar
Las grandes guerras comienzan con una gran mentira mediática que sirve para encauzar la opinión pública. Así ocurrió en 1965 cuando Estados Unidos declaró la guerra a Vietnam inventando un ataque vietnamita contra dos de sus naves. En el año 83 justificaron la invasión a Grenada por una supuesta amenaza terrorista. Otra manera de demonizar es emprender campañas contra gobernantes, comparándolos con dictadores y enemigos de la humanidad. Así sucedió en Egipto, cuando los agentes de relaciones públicas expertas en propaganda negra compararon a Nasser con Hitler.

Olvidarse de la historia y de la geografía
En estas operaciones los intereses imperialistas trabajan para que los ciudadanos olviden la historia de su país, sus tradiciones y su cultura, así como todos los aspectos relacionados con su geografía. De esta forma, se oculta el pasado y no se presenta al mundo la verdadera historia de las regiones.

La guerra no es contra un país sino contra un dirigente, por lo tanto es limpia. Este es quizás uno de los principios más utilizados. Mediante ese argumento se hace creer al mundo y a los ciudadanos del país donde se iniciará un conflicto, que la guerra no es contra el país, sino para terminar con un gobernante o líder que se ha convertido en problema para Estados Unidos. De esta forma, se personalizan las guerras y se convierten en luchas de buenos contra malos.

Preparar la amnesia

Una vez culminado el proceso, los expertos en relaciones públicas trabajan para que los pueblos olviden inmediatamente las barbaridades cometidas, bien durante el conflicto bélico, la invasión, o los métodos utilizados para crear caos o ingobernabilidad en determinadas regiones. Así sucedió en Venezuela en 2002, con el golpe de Estado y el paro petrolero, los cuales han sido banalizados por la oposición. 
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