"EL ESEQUIBO ES DE VENEZUELA"

lunes, 3 de marzo de 2014

Guerra Comunicacional de Todo el Pueblo (Apuntes en 5 Tiempos)

Frente de Comunicadores Revolucionarios SXXI
“Esto es importante tenerlo presente siempre. A veces nos perdemos en el detalle: creemos que nuestra pelea es contra algunos pequeños instrumentos de un aparato más grande, como puede ser Globovisión, como puede ser un montón de prensa basura que existe en este país [Venezuela].Sin embargo, el enemigo es mucho más poderoso y está mucho más articulado. Creo que esta reflexión nos permite entender esa dimensión del problema, de que además de enfrentar al imperio-que es el más poderoso, en términos económicos y en términos militares, que ha tenido la humanidad-, también enfrentamos hoy en día el más poderoso aparato de dominación ideológica y cultural. Jamás se había montado una instrumentación tan articulada y masiva como la que hoy existe en el planeta. Digo que es indispensable ubicarnos adecuadamente en este contexto para entender la dimensión real de la batalla a la que nos enfrentamos, porque repito, siempre está el riesgo de perdernos en el detalle, y de que el árbol no nos permita ver el bosque, como decía Hegel”. Yuri Pimentel (2008)

“Es conocido que se puede medir la autenticidad de un proceso revolucionario por la capacidad de defensa que demuestre de manera integral. Al respecto, el compañero Fidel Castro declaró, en 1980, lo siguiente: ‘Si no se está dispuesto a desafiar los riesgos de cualquier tipo, los riesgos de agresión militar como los riesgos de su propaganda, no se puede dar respuesta adecuada al enemigo; intimidarse frente a la propaganda es como intimidarse frente a los fusiles del enemigo. No hay que tener miedo a nada; eso lo hemos aprendido perfectamente durante veintiún años’. Así se desarrolla el combate cotidiano de la revolución bolivariana y de su máximo líder, el presidente Hugo Chávez Frías, en desafío permanente ante cualquier agresión. No se trata sólo de tener la voluntad de realizarlo, también es imprescindible hacerlo con la capacidad y firmeza demostradas”. Ernesto Vera (2008)

I. La guerra comunicacional de todo el pueblo: ¿qué es?
Encontrar las bases en que se apoya este tipo de lucha, las reglas a seguir por los pueblos que buscan su liberación; teorizar lo hecho, estrucurar y generalizar esta experiencia para el aprovechamiento de otros, es nuestra tarea del momento”. Che Guevara (La guerra de guerrillas, 1960/61)

La guerra comunicacional de todo el pueblo, base de la lucha popular para derrotar a la oligarquía mediática pitiyanqui tiene, parafraseando a Ernesto Che Guevara, diversas características, facetas distintas.

Es un enfoque concebido para que cada revolucionario/a disponga de un medio, un lugar y una forma de tomar parte en la batalla comunicacional prolongada contra la conspiración mediática.

Es un sistema integral e integrador que pone a la disposición de la batalla comunicacional todas las estrategias, técnicas, recursos y medios disponibles para que los revolucionarios/as se conviertan en comunicadores de la Revolución Bolivariana Socialista  Es una realidad que debe estar presente cotidianamente en cada tarea de los revolucionarios/as para poder hacer posible la plena soberanía comunicacional.

Es un enfoque efectivo, creativo e innovador para dar la pelea comunicacional, utilizando todos los medios de comunicación disponibles en nuestro sistema mediático revolucionario.

II. Esencia de la guerra comunicacional de todo el pueblo

P  Todos/as los/as revolucionarios/as debemos estar conscientes de la necesidad de emplearnos a fondo como promotores/as, constructores/as y comunicadores/as de trincheras de ideas revolucionarias. Todos tenemos responsabilidad comunicacional.

P  La comunicación es un poder estratégico en “manos del pueblo” para conquistar la soberanía plena de la Patria.

P  La guerra comunicacional pasa por desenmascarar la ideología de dominación capitalista neoliberal.

P  Los/as comunicadores/as de la Revolución Bolivariana Socialista, junto al pueblo, estamos llamados a consolidar un sentido socialista de la comunicación y la información en la que palpiten los más elevados valores del hombre nuevo.

P  Como comunicadores y comunicadoras, hoy más que nunca, debemos convertirnos en héroes en nuestra misión patriótica y revolucionaria de refundación socialista de la Patria.

P  Ningún espacio debe sernos ajeno como comunicadores/as de la Revolución Bolivariana Socialista.Todo ámbito en el que podamos elevar los principios socialistas debe ser poblado del ejercicio real y encarnación socialista. Hay que irrigar con espíritu y práctica de justicia las fábricas, los campos, los centros pesqueros, las industrias, las universidades y liceos, la calle, el barrio, la vereda, que no haya rincón donde no esté en marcha una iniciativa comunicacional revolucionaria.

Reflexiones necesarias:
El pueblo es el sustento, apoyo y alma del concepto de la guerra de todo el pueblo contra la conspiración mediática. En el seno del pueblo, las unidades de combate comunicacional se mueven “como pez en el agua”.
El pueblo es la fuente de voluntarios/as, de saberes y tecnologías populares, de comunicación alternativa, información, de inteligencia y contrainteligencia.

III. Carácter de la Guerra Comunicacional de todo el Pueblo (GCP)
Cuando el enemigo avanza, retrocedemos; cuando acampa, lo hostigamos; cuando se fatiga, lo atacamos; cuando se retira, lo perseguimos”. Mao.

En su primera fase será principalmente una guerra de movimientos y el Ejército de Comunicadores/as de la Revolución (ECR) operará mediante pequeñas unidades tácticas comunicacionales y culturales (UTCC) que mantendrán siempre la iniciativa comunicacional y cultural. Estas unidades son las que van definir cuándo, dónde y cómo actuar contra los medios golpistas y terroristas.

Las UTCC pueden activarse en cualquier ámbito: liceos, escuelas, instituciones y fábricas, consejos comunales, comunas socialistas, comunidades organizadas.

La guerra de movimientos obliga a la flexibilidad, movilidad, sorpresa, iniciativa, creatividad, apoyo y movilización popular, fundirse con ella en un todo, dominio de la información, la incorporación voluntaria de la gente y la utilización en forma adecuada de las tecnologías y las herramientas comunicacionales que sean necesarias.

Una vez creadas las condiciones pasamos al contraataque revolucionario para neutralizar la agenda mediática terrorista, crear espacios de comunicación y resistencia cultural y promover la creación de nuevas UTCC en aquellas comunidades donde el enemigo tiene gran influencia. Estas últimas fases de la guerra comunicacional y cultural requerirán una estrategia propia, de acuerdo a la situación socio-política, cultural y comunicacional.

Conducción táctica)

En el marco de la estrategia general de conservar las fuerzas, la primera línea de combate debe ser flexible, de movimientos, mediante pequeñas unidades de alta capacidad de combate comunicacional y cultural (UTCC).

Objetivos

Convertir cada sector, cada fábrica, cada fundo, en el único lugar donde puede afincarse el análisis y la discusión de las noticias y donde pueden crearse células de información (concepto acuñado por Armand Mattelart). Estas células de información no serían sino la extensión de los órganos de participación de las masas, más particularmente su forma de participar y pesar en el poder ideológico. Su tarea de discusión de las noticias, de análisis de la ofensiva ideológica de su enemigo de clase, tanto a nivel de su práctica específica como al de la práctica de los otros sectores, no se concibe sino como una extensión de la labor de formación de las masas.


Mantener la iniciativa en la ofensiva comunicacional y cultural, mantener el objetivo de neutralizar al terrorismo mediático, movilizar y moralizar a todas nuestras fuerzas. Combates breves sobre la base de la sorpresa, movilidad, emboscada. Las acciones se apoyarán especialmente en las tareas de los/as comunicadores/as, las consignas, imágenes…

Cada palmo del territorio de la Patria debe convertirse en un campo de batalla comunicacional y cultural contra el enemigo, pero tomando en cuenta su poder comunicacional global; sería recomendable, por tanto, establecer como el escenario principal de la guerra comunicacional en su primera fase:
P  Los espacios urbanos, las ciudades (las grandes ciudades deben ser centros permanentes de resistencia cultural y comunicacional);
P  Debemos atacar por todos los flancos. Eliminación de la “quinta columna” y los infiltrados en los organismo públicos que tienen responsabilidad en el área comunicacional y cultural.
P  En aquellas zonas donde obtuvimos contundes victorias, deben ser objeto también de un plan de consolidación y avance de las posiciones

IV. Quiénes son los enemigos?
En la guerra comunicacional de todo el pueblo (GCP), lo primero que hay que establecer es a qué nos enfrentamos y quiénes son los enemigos. De un lado tenemos al capitalismo neoliberal y su globalización mediática. No debemos olvidar que los medios de comunicación están indisolublemente asociados a un sistema que necesita mentir, ocultar, tergiversar; que los medios son los instrumentos de difusión de los valores de dominación capitalista, de la conciencia y de las prácticas capitalistas, en pocas palabras: la cultura capitalista neoliberal. Del otro, la oligarquía mediática y los apátridas que han convertido a los medios de comunicación e información en un fin en sí mismo: convertir la verdad en mentira y la mentira en verdad (…) desvirtuar y desestabilizar, a fuerza de falsedades, nuestra vía venezolana hacia el socialismo”. Hugo Chávez (2009)

Reflexiones necesarias:
Como comunicadores/as de la Revolución Bolivariana Socialista se nos está prohibido olvidar quiénes son los responsables de que hoy, al igual que ayer, los medios de comunicación se hayan convertido en instrumentos de la guerra mediática contra todo aquello que vaya en contra de los intereses del capitalismo neoliberal global, en contra del imperialismo norteamericano. En el cumplimiento de esta “sagrada misión”, la oligarquía mediática no ha dudado ni un segundo en sembrar el terror mediático, “sembrar la semilla” de la muerte material y espiritual de los/as ciudadanos/as en nombre de la libertad de expresión; emprender una feroz ofensiva política-mediática contra todos aquellos gobiernos que no se subordinen a los designios imperialistas de los Estados Unidos. Nuestros países, pruebas incontrastables de la “metamorfosis de los medios” en instrumentos de la guerra sucia librada por el imperialismo norteamericano, fueron (y siguen siendo) víctimas del papel protagónico desempeñado por los medios en la planificación, organización y apoyo de los planes de desestabilización y terrorismo mediático. Ejemplo de ello, fue el papel jugado por los medios en el saboteo y desestabilización de la Revolución Sandinista, el derrocamiento de Salvador Allende y el golpe de Estado del 11 de abril de 2002 contra el gobierno de Hugo Chávez, y contra el pueblo hondureño y  Manuel Zelaya (2009)


“El trabajo de los medios no sustituye a las bombas reales: es fuego real, aunque por suerte-y por ahora- su efecto sea distinto al de las explosiones de metralla. El uso intencionado de las tácticas de manipulación, difamación e incitación al odio y la violencia es el arsenal en la batalla de las ideas y en la construcción social de la realidad, como escenarios donde se compite por el control de las voluntades. Desde esta perspectiva, los medios son fortalezas armadas; los editores y directores son oficiales; los periodistas son su tropa”. Equipo Proceso (15 de junio/15 de julio de 2009)
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