"EL ESEQUIBO ES DE VENEZUELA"

sábado, 26 de abril de 2014

Arbitraje internacional (Apuntes en 5 Tiempos)

Frente de Comunicadores Revolucionarios SXXI
“En nuestra tradición en materia legal para la política petrolera, jamás estuvo contemplada la figura del arbitraje para dirimir temas relativos a decisiones soberanas en ningún tribunal, y mucho menos en tribunales fuera de nuestro territorio nacional. Esto ha sido un principio de nuestra legislación. En 1967 se introdujo una reforma a la ley que estaba vigente desde 1943 para garantizar de manera explicita y clara que eso no fuese posible en materia petrolera”. Rafael Ramírez (2008)

“El arbitraje en sí mismo no constituye un problema; es un mecanismo para dirimir disputas comerciales entre dos entidades, o disputas internacionales entre dos entidades por diferencias comerciales. Lo que nosotros consideramos que es inadmisible es que aquí se haya permitido que se diriman asuntos de soberanía en tribunales internacionales. El antiguo Congreso Nacional y la vieja PDVSA permitieron que todos estos convenios de la apertura petrolera y sus diferencias originadas en decisiones soberanas del Estado fueran dilucidadas en tribunales internacionales”. Rafael Ramírez (2007)

“Los convenios firmados en la década de los noventa-y esa fue una denuncia que hicimos en su momento, que la dirigencia de la vieja PDVSA y el viejo estamento político del Congreso Nacional de aquel momento-contemplaron que estos asuntos estratégicos para el país pudieran ser dirimidos en tribunales internacionales, es decir, lo que hemos llamado el arbitraje internacional”. Rafael Ramírez (2007)

A lo largo de la historia venezolana, en la legislación que rige la materia minera y petrolera, el Estado venezolano siempre estableció que cualquier disputa se resolvería ante los tribunales nacionales, con jurisdicción nacional. Nuevamente es una expresión de la soberanía sobre el manejo de nuestro principal recurso. Pues bien, la vieja PDVSA, en este afán de abatir nuestro control sobre una actividad fundamental estableció en la primera ronda que cualquier disputa en los convenios operativos se resolvería mediante el arbitraje conforme a las reglas del Código de Procedimiento Civil venezolano, el cual tendría lugar en Caracas.

En la segunda ronda, PDVSA aceptó que las disputas se resolvieran mediante arbitraje, que todavía tendrían lugar en Caracas, pero conforme a las reglas de la Cámara de Comercio Internacional de París, Francia. Y en la tercera ronda, finalmente la vieja PDVSA impuso al país que cualquier disputa se resolviera mediante arbitraje en New York, Estados Unidos, conforme a las reglas de la Cámara de Comercio Internacional de París.

PDVSA también aceptó entonces renunciar irrevocablemente a sus privilegios soberanos como compañía del Estado; es decir, nuevamente se seguía aplicando el arbitraje en nuestra soberanía, ahora en los temas vinculados a la solución de controversias. Hasta hace poco en los proyectos se introducía como algo moderno, como algo que atraía al capital privado, pues resulta que estas materias petroleras no pueden ser, y así lo establece nuestra Constitución y nuestras leyes, sujeto de arbitraje ni estar sometido a su resolución extraterritorial.

Reflexión necesaria:

“Todas las empresas transnacionales siempre han pretendido que se les dé un tratamiento de persona de Derecho Internacional Público, de manera que ellas puedan venir a un Estado y negociar con el gobierno, como si ellos fueran otros gobiernos, y que sus relaciones aparezcan como tratados internacionales que eluden la jurisdicción nacional y que deben ser arreglada en tribunales en el exterior. Eso ha sido siempre su pretensión, siempre lo han querido así, desbordar los marcos del ordenamiento jurídico nacional para arrastrarnos a un marco jurídico acomodado por ellos. Ese es el caso que estamos viviendo. Pretenden, por ejemplo, invocar un arbitraje que fue establecido forzadamente con interpretaciones torcidas de nuestra legislación. Pero entonces no se conforman ni siquiera con el propio arbitraje que ellos invocan y lo desbordan, y quieren tener a los tribunales arbitrales como cortes supranacionales. En los arbitrajes hay un elemento de entendimiento: de acuerdo de las partes, se escoge un tribunal voluntariamente, se designan árbitros, se determina el lenguaje que se va a usar, la legislación que se va a aplicar, el sitio donde va a actuar el tribunal”. Álvaro Silva Calderón (2008)

“El objetivo era que nuestros países renunciaran a su soberanía, a sus tribunales, a su legislación, para llevarnos a los tribunales y a la legislación de los países que son centro de los intereses transnacionales. Entonces, en esos contratos se estaban comprometiendo tres factores fundamentaes de nuestros derechos soberanos en la administración del recurso: la eliminación de la regalía como expresión de la soberanía sobre nuestros recursos, la eliminación de los impuestos como expresión de la existencia del Estado, y la eliminación de nuestras leyes, de nuestros marcos legales para transferirlos a la legislación y a los marcos legales de los países consumidores. Por esa vía, por la vía de los contratos, sin disparar un tiro, sin hacer una invasión, el capital transnacional nos estaba expropiando a los venezolanos buena parte de nuestra producción diaria, buena parte de nuestros recursos más importantes”. Rafael Ramírez (2005)

“Lo que estamos viendo acá, la reacción, el accionar de la empresa petrolera más poderosa del planeta, Exxon-Mobil, es consecuencia precisamente de lo que en aquel momento la Cuarta República había firmado y había cedido. La situación del arbitraje es un tema que debe convocar a toda la nación, a todos los venezolanos que sientan su patria y su suelo, a la defensa de nuestro derecho”. Rafael Ramírez (2008)


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