"VENEZUELA SE RESPETA"

sábado, 28 de junio de 2014

Contratos de asistencia técnica y comercialización (Apuntes en 5 Tiempos)

Frente de Comunicadores Revolucionarios SXXI
“Con los contratos de Asistencia Técnica y Comercialización (…) se inició el deterioro de la participación nacional en el negocio petrolero, constituyendo la llamada ‘apertura petrolera’ sólo el capítulo contemporáneo de una política que ha tenido siempre el mismo signo: la expropiación del patrimonio colectivo en beneficio del gran capital transnacional y de las élites aprovechadoras criollas, cuya punta de lanza la constituyen hoy, y desde hace 20 años, las cúpulas gerenciales de mentalidad privatista enquistadas en los puestos de comando de la empresa estatal

Ya en los contratos de ‘Asistencia Técnica’ y comercialización, suscritos en diciembre de 1975, se inicia el proceso de desmontaje del aparato de control y fiscalización estructurado por el Estado venezolano a lo largo de décadas”. Carlos Mendoza Potellá (1996)

Contrato para la prestación de servicios, suscrito con la exconcesionaria o con empresas que vendan tecnología de interés y uso para la industria petrolera. En los contratos de asistencia técnica y comercialización, se consagró, por primera vez, la renuncia a la soberanía impositiva, al establecer una fórmula automática para compensar todo intento de incremento de las tasas impositivas vigentes a la firma del contrato. Igualmente, allí, por primera vez, se renunció a la ‘inmunidad de jurisdicción’, al establecer, en contravención del Artículo 127 de la Constitucional Nacional [de 1961], el arbitraje internacional como medio para dirimir los desacuerdos entre las partes contratantes.


Esos contratos estaban diseñados para mantener el control de los centros de decisión de la industria en manos de las transnacionales y ello era posible a través de diversos mecanismos: la asesoría, que garantizaba la orientación de la industria por parte de las ex-concesionarias en todos los campos de su gestión...desde las operaciones de producción y refinación, hasta la gestión gerencial, pasando por las recomendaciones para la compra de materiales y equipos, selección y entrenamiento de personal y asesoramiento para la administración de contratos de trabajo.

El exagerado monto de los pagos por una asistencia técnica que se revelaba innecesaria y su cálculo a partir de una cifra arbitraria multiplicada por los barriles producidos más los refinados condujo a la percepción generalizada de que se trataba simplemente de continuar indemnizando a las petroleras, que ya lo habían sido, en demasía, por una inversión recuperada más de ocho veces en los diez años anteriores a la nacionalización.

Pero las compañías petroleras reclamaban descaradamente el pago del lucro cesante, es decir, el pago de los beneficios que hubieran recibido de haber continuado hasta 1983 operando directamente el negocio petrolero bajo el régimen de concesiones. Para atender a este insólito reclamo fueron propuestos los Convenios de Asistencia Técnica que, a cambio de ningún aporte tecnológico, garantizan el pago del lucro cesante a las empresas petroleras transnacionales. En efecto, el análisis de la cláusula "PAGOS" de los Convenios de Asistencia Técnica revela una de las más flagrantes dejaciones del interés nacional, de complacencia desbordada ante las exigencias transnacionales.

Reflexión necesaria:

Los Convenios de Asistencia Técnica suscritos por el gobierno nacional no sólo tenían visos de inconstitucionalidad, sino que reforzaban el encadenamiento de la industria petrolera al capital transnacional, precisaban de una fuerte erogación presupuestaria, violaban compromisos internacionales -como la Decisión 24 del Acuerdo de Cartagena-sustraían a las empresas subsidiarias de las grandes compañías de las leyes nacionales, y en la práctica, convertían en una falsedad la tan voceada nacionalización.  

Los convenios sirvieron para justificar ante el país el pago de una indemnización mucho mayor a la reconocida oficialmente, bajo la forma de pagos por asistencia técnica. Sirvieron para proporcionar a las empresas petroleras transnacionales un mecanismo que les garantizara, después de la nacionalización, el control y la dirección de la industria petrolera venezolana, de acuerdo a sus intereses y estrategias. 

“El otro centro de debate, aunque menos amplio que el generado alrededor del artículo quinto, fue el de las indenmnizaciones y de los contratos de asistencia tecnológica y de comercialización (Equipo Proceso Político, 1978). Estos dos aspectos colaterales de la nacionalización fueron discutidos y acordados, con la mayor reserva, entre el Ejecutivo Nacional y las compañías petroleras a ser nacionalizadas proporcionándoles a las exconcesionarias importantes ingresos en los cuatro años siguientes a la nacionalización. Solamente en el año 1976, primer año de la nacionalización, el Estado pagó cerca de 700 millones de bolívares, cantidad cercana a la sexta parte de lo pagado por indemnización (Equipo Proceso Político, 1978). Según algunos analistas las compañías petroleras llegaron a recibir $0,20 por barril producido, comparado con la ganancia de $0,40 usual antes de la nacionalización, pero esto sin aportar capital alguno (Mommer, 1988, 252-253). Críticos al proceso argumentaron que los pagos contemplados en los contratos de asistencia y de comercialización formaron parte las indemnizaciones acordadas con las concesionarias, adicionales a los mil millones de dólares convenidos. Con estos contratos se introdujeron, además, algunas condiciones perjudiciales para la nación que serían repetidas con la Apertura Petrolera. Se violentaba, por ejemplo, la soberanía jurídica de la República al establecer, contraviniendo disposiciones expresas de la Constitución, que las disputas o diferencias entre las partes serían dirimidas mediante arbitraje en la ciudad de Paris (Equipo Proceso Político, 1978, 170). Se establecieron así mismo mecanismos contractuales mediante los cuales la autonomía tributaria del país quedó comprometida”. Luis E. Lander (1998)

Lecturas recomendadas:
Mendoza Potellá, Carlos (1985) De las concesiones a los contratos: Visión retrospectiva de la política petrolera venezolana. Trabajo de Ascenso (Inédito) Escuela de Economía Universidad Central de Venezuela, Caracas.

Mendoza Potellá, Carlos. (2000). Crítica petrolera contemporánea. Caracas, Venezuela.Departamento de publicaciones, FACES. Facultad de Ciencias Económicas y Sociales. UCV
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