"VENEZUELA SE RESPETA"

viernes, 22 de agosto de 2014

Élite meritocrática petrolera (Apuntes en 5 Tiempos)

Frente de Comunicadores Revolucionarios SXXI
La llamada élite meritocrática de la vieja PDVSA se entregó a los intereses de la empresas transnacionales, cuya aspiración fundamental no era servir a nuestro pueblo, sino jubilarse de PDVSA y formar parte del Directorio de las empresas transnacionales como Shell, Exxon Mobil, Conoco Phillips, y pasar sus días al estilo del american way of life. Esta élite meritocrática educada en los centros de pensamiento de los países consumidores, atrapada por la manera de pensar del interés transnacional, adoptó una conducta y actitud antipatriota y antinacional y antipopular, que pretendió privatizar a PDVSA.

Élite entreguista que, instigada por los intereses norteamericanos y los intereses petroleros de nuestro país, conspiró, financió y participó activamente en el terrible golpe de Estado contra nuestro gobierno revolucionario, contra el camarada-presidente Chávez. Élite cerrada que estuvo siempre de espaldas al interés de la Nación, comprometida ideológicamente con los intereses del capital transnacional. Lo único que le interesaba era diseñar su escape del país, cómo poner a salvo sus negocios, cómo maximizar sus ingresos y cómo seguir desarrollando una política orientada a privatizar a PDVSA. Esa política y esa conducta tuvieron su expresión violenta con el sabotaje petrolero en diciembre de 2002. La denominada gerencia meritocrática rechazaba lo que era la voluntad popular, se negaba a alinearse con los intereses del Estado venezolano, tenía un comportamiento de empresa transnacional, por eso no les tembló el pulso para detener nuestra industria petrolera. El sabotaje a nuestra industria petrolera comenzó el 6 de diciembre de 2002 con el resultado de que para el 1° de enero de 2003 teníamos solamente una producción de 25 mil barriles diarios de petróleo cuando producíamos 3.300.000 barriles de petróleo diarios. 


La élite meritocrática, tal como está establecido en el informe sobre la gestión del año 1999, fue responsable del déficit de más de 14.626 millones de dólares que impactó a PDVSA en 1998. Los dirigentes de la Cuarta República, aliados con la gerencia “meritocrática” de la vieja PDVSA, tenían a nuestra principal industria en una situación de quiebra, producto de desacertadas decisiones operacionales y financieras.
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