"VENEZUELA SE RESPETA"

viernes, 22 de agosto de 2014

Empresa mixta ( Apuntes en 5 Tiempos)

Frente de Comunicadores Revolucionarios SXXI
“La Empresa Mixta es una empresa operadora. Es decir, no se trata de una superestructura debajo de la cual pudiera resurgir algo semejante a los convenios de servicios operativos de antaño. Asimismo, PDVSA actúa estrictamente como socio, y no está involucrada en las así llamadas ‘cláusulas de estabilidad’ mediante las cuales PDVSA actuaba como paraguas fiscal o, peor aún, desempeñaba el papel de rehén, garantizando a los inversionistas privados el pago de indemnizaciones para compensar cualquier variación en el régimen fiscal que pudiera decidir la soberana Asamblea Nacional. Las Empresas Mixtas tampoco admiten el arbitraje internacional. Para ser más preciso: el capital privado extranjero sí puede recurrir al arbitraje internacional, pero solamente contra el gobierno y no en contra de su socio, y sólo en base a la Ley de Protección a las Inversiones, una ley general que se aplica por igual al sector petrolero y no petrolero”. Rafael Ramírez

Hoy, a tan sólo dos de la verdadera nacionalización, las Empresas Mixtas avanzan en su orientación estratégica bajo una visión comprometida con las políticas del Estado, en materia de hidrocarburos y desarrollo social, manteniendo igualmente sus niveles de calidad, sin perder la orientación de su actividad medular.

Siguiendo las instrucciones del Ejecutivo Nacional y lineamientos del MENPET y PDVSA, se culminó el proceso de la firma de acuerdos con los participantes de los Convenios Operativos, los de la Faja Petrolífera del Orinoco y los de Exploración a Riesgo y Ganancias Compartidas, para su conversión a Empresas Mixtas, así como también la creación de los nuevos negocios, lo cual ha significado un paso histórico en la reafirmación de la soberanía petrolera. El objeto social de todas estas Empresas Mixtas es desarrollar actividades primarias de exploración en busca de yacimientos de hidrocarburos, su extracción en estado natural, su recolección, transporte y almacenamiento.

Cabe destacar que junto a las 21 Empresas Mixtas que sustituyeron a los Convenios Operativos y las nuevas Empresas Mixtas de la Faja Petrolífera del Orinoco, se alcanza una cifra superior a los 800 MBD de crudo producido en asociación con terceros. De esta manera, PDVSA demuestra su disposición a seguir trabajando con la inversión privada nacional e internacional, manteniendo la soberanía nacional y el control accionario por parte del Estado, tal como lo establece la Ley Orgánica de Hidrocarburos.

Con las empresas mixtas, Venezuela, a través del MENPET, ejercerá la plena soberanía sobre el recurso natural, la plena soberanía jurisdiccional, además del control fiscal perdido sobre la producción en el caso de los Convenios Operativos.

Reflexión necesaria:

“En el año 2005, el Ministerio de Energía y Minas, en cumplimiento de nuestra Ley Orgánica de Hidrocarburos, determinó que la figura de los convenios operativos que estaban al margen de la ley eran concesiones enmascaradas y, en consecuencia, las empresas privadas tenían que migrar a la única figura contemplada en la ley, que es la figura de las empresas mixtas, o cesar sus operaciones en nuestro país.

“Así, de un conjunto de 32 convenios operativos, y luego de un proceso de migración al que le pusimos plazo hasta el 31 de marzo del año 2006, logramos un proceso exitoso de migración de los convenios operativos a empresas mixtas. De 32 convenios operativos, 30 lograron migrar y se constituyeron 21 empresas mixtas. Fue una discusión que dimos acá en la Asamblea Nacional en el seno de la Comisión Permanente de Energía y Minas, y luego sus resultados expuestos aquí en la Plenaria”. Rafael Ramírez (2008)

Hoy, a tan sólo dos de la verdadera nacionalización, las Empresas Mixtas avanzan en su orientación estratégica bajo una visión comprometida con las políticas del Estado, en materia de hidrocarburos y desarrollo social, manteniendo igualmente sus niveles de calidad, sin perder la orientación de su actividad medular. (Avances de la Nueva Pdvsa. Año IV. N°34. Mayo 2009)
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