"EL ESEQUIBO ES DE VENEZUELA"

viernes, 22 de agosto de 2014

Explotación petrolera en Venezuela (Apuntes en 5 Tiempos)

Frente de Comunicadores Revolucionarios SXXI
La formación socioeconómica de Venezuela exhibe, en el curso de su comportamiento contemporáneo, relaciones de dependencia ceñidas a un modelo de explotación neocolonial. La extracción imperialista de petróleo constituye elemento determinante de esa dependencia, al mismo tiempo que factor de descapitalización y trastorno permanente de la economía venezolana. La explotación petrolera por consorcios internacionales ha constituido y constituye la principal fuente generadora de conflictos en todos los órdenes de la vida nacional. El petróleo, así concebido, ha recubierto el subdesarrollo del país y su condición histórica de dependencia con indumentaria de progreso aparente. El falso desarrollo de la economía venezolana encubre las grandes contradicciones de estructuras, oculta el contenido del endeudamiento exterior acumulativo, impide el desarrollo industrial integrado y autónomo, disimula la inequidad en la distribución del ingreso y mantiene las raíces estructurales del desempleo. Las mediatizaciones del petróleo determinan una realidad en la que sólo se advierte crecimiento sin desarrollo. Esto ocurre mientras la dependencia, dentro del marco contemporáneo de sus perturbaciones, reviste el antidesarrollo de Venezuela con un velo de prosperidad ficticia. Hector Malavé Mata (1980) La formación histórica del antidesarrollo de Venezuela.

Reflexión necesaria:

El apresuramiento de las empresas petrolíferas extranjeras [yanquis y anglo-holandesas] por arrancar los crudos del subsuelo venezolano, no tiene semejanza en ninguna otra zona del mundo, excluyendo a los países del Medio Oriente. Esto se debe en gran parte a la carrera de competencia y rivalidad entre las compañias cuyos taladros muchas veces succionaban del mismo yacimiento. Era una competencia a ver quien sacaba la mayor cantidad antes de que se agotaran los pozos.

Este método irracional era una explotación exhaustiva, irracional y anticientífica, que arruina los yacimientos, los agota prematuramente y deja una gran parte de la riqueza sin posibilidades de aprovechamiento.

No es sobre la base de mayor “pericia técnica”, como las compañías realizaban sus trabajos de explotación en los campos petrolíferos de Venezuela; por el contrario, esta explotación se ejecutaba empleando los métodos más exhaustivos y ruinosos para el futuro de las riquezas naturales de la nación.

Como hemo señalado, las distintas empresas petroleras de Venezuela operan a base de una aguda y creciente rivalidad. Es el caso de que compañías diversas han recibido concesiones sobre un mismo yacimiento. Una vez que las perforaciones del uno y del otro consorcio han comprobado la existencia del precioso liquido, se provoca una desenfrenada competencia, preocupándose cada compañía, tan sólo en succionar o extraer, en el menor tiempo, la mayor cantidad de aceites, sin reparar en los trabajos o medidas para prolongar la vida de los criaderos o yacimientos de hidrocarburos.

No se desvelan por mantener la presión conveniente del gas impulsor, en un grado científicamente determinado, por medio de inyecciones del mismo en los subsuelos que van quedando vacíos por los desplazamientos de los aceites. No se inquietan por controlar el volumen de la extracción en equilibrio con la presión de gas, como lo indica la técnica, mediante la manipulación racional de las válvulas de la boca de pozo.

Cuando no se toman estas providencias -control de la presión del gas y del volumen de extracción de crudos- otras materias se precipitan en los espacios vacíos del subsuelo, cubriendo parte considerable de los hidrocarburos, los cuales quedarán sepultados en el fondo del yacimiento, e irremisiblemente perdidos. En muchas zonas de Venezuela, este agotamiento prematuro de los yacimientos, es fenómeno corriente.

En otros países los fiscales del Gobierno vigilan severamente y obligan a las compañías concesionarias a practicar las medidas tendientes a la mayor conservación de las reservas. Tan pronto como disminuye la presión de los gases impulsores, las válvulas son cerradas, se acelera la inyección de los gases naturales, etc hasta tanto se recupere el grado de presión indicada por la experiencia de la mejor técnica en la extracción de hidrocarburos.

¿Pero que autoridad pueden tener para fiscalizar o vigilar, los empleados y subalternos de una dependencia oficial, en un país dominado por la dictadura de los traidores nacionales, impuesta por los mismos trusts petroleros, y la cual practica el cohecho, el soborno y el peculado como elementos básicos del sistema de gobierno?

Mientras tanto, son miles de millones los metros cúbicos de gas natural que las compañías queman en los “mechurrios”, o son lanzados al espacio atmosférico sin utilidad alguna.

Este criminal despilfarro de material de combustible, rico en multitud de productos de uso industrial y doméstico, se ha realizado y se continúa con la complicidad de las autoridades de la República. Eduardo Machado (1957) El petróleo en Venezuela


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