"EL ESEQUIBO ES DE VENEZUELA"

martes, 23 de diciembre de 2014

Estados Unidos y Cuba - Nueva etapa en sus Relaciones Diplomáticas

Si la normalización de relaciones entre Cuba y los Estados Unidos hubiera sido anunciada un 28 de diciembre, diríamos que alguien en el imperio estaba jugando al día de los santos inocentes, tal como se juega o festeja en Venezuela.

Pero no es así, los Presidente Raul Castro y Barack Obama, han anunciado el 17 de Diciembre de 2014, en la fecha conmemorativa de la partida a la eternidad del hombre mas grande de América en todos los tiempos, el Libertador Simón Bolívar, el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre los dos países.

Todo esta secuencia de hechos  se inicia con la liberación de Alan Gross, un miembro de la USAID, detenido y juzgado por espionaje en Cuba desde hace 5 años. La liberación fue anunciada por el Presidente Raul Castro y posteriormente, el Presidente Barack Obama anunció la liberación de los tres (3) anti-terroristas cubanos presos en los EE.UU. 

El Presidente Obama ha dicho y citamos:

Comenzaremos un nuevo capítulo en nuestras relaciones. Hoy Estados Unidos está cambiando su relación con el pueblo de Cuba. Tendemos una mano de amistad. No podemos permitir que las sanciones de EE.UU. se sumen a las cargas que soportan los cubanos a los que queremos ayudar.

Vale la pena citar que este cambio de política llega en momentos en que Estados Unidos ha acumulado mas de 50 años de fracaso en su política en contra de Cuba y de mas de 20 años de resultados adversos a nivel de la Asamblea General de Naciones Unidas, respecto al bloqueo genocida, que esa nación ha ejercido en contra de la nación antillana.

Según anunció el representante de la Casa Blanca Josh Earnest, el embargo sería suprimido antes del final de la actual Administración en 2017 y como decimos en Venezuela, “amanecerá y veremos”.

Dijo Obama adicionalmente “El Papa Francisco me llamó a mí y a Castro para que avanzáramos en el caso de Alan (Gross), para que diéramos pasos en la resolución del conflicto". 

Desde la reunión del MERCOSUR en fecha 17 de Diciembre del Corriente, tanto la Presidenta saliente Cristina Fernández como la nueva Presidente protémpore Dilma Rousseff, anunciaron y celebraron el acontecimiento y agradecieron al Papa Francisco por su intermediación. Felicitaron primeramente al Presidente Raúl Castro por lo anunciado, y luego, felicitaron momentos después, al Presidente Barack Obama por la iniciativa.

El anuncio de estas decisiones por parte de ambos presidentes, no fue del agrado de los Republicanos Robert Menéndez y Marcos Rubio, habiendo declarado este  último lo siguiente:

La Administración Obama le ha fallado al pueblo de los Estados Unidos y al pueblo de Cuba.


El Análisis.

El anuncio de la apertura de relaciones entre Estado Unidos y Cuba, llega en un momento en el que las relaciones de esa potencia con los países de América Latina y el Caribe, ha llegado a un punto sumamente bajo para los Estados Unidos, históricamente hablando. Ese país, durante las últimas décadas, tanto en la Administración de G.W. Bush como en la Administración Obama, han intentado restablecer por medio de acciones de sus fuerzas de inteligencia en correlación con la ultra-derecha de la región, la Doctrina Monroe en todos estos países sin éxito y en especial, en los países del ALBA.

La primera derrota la recibieron al fracasar la imposición del ALCA en la Cumbre de las Américas en 2005. Lula, Kirchner y Chávez, lograron derrotar una propuesta que garantizaba a los EE.UU.,  el control económico y político de toda la región, a semejanza del Imperio Español doscientos años antes.

A esto hay que sumarle la cantidad de intentos fallidos de ambas administraciones estadounidenses por crear el caos en países de la región, que va desde los golpes de estado en Venezuela durante 2002 y 2003 hasta los recientes intentos por subvertir el orden este mismo país. 
En 2014, en Cuba, Venezuela, Argentina, Brasil y Ecuador, se han presentado graves sucesos impulsados por las agencias de inteligencia de los EE.UU. para desestabilizar los gobiernos que no son sumisos a los intereses imperiales. Todos estos intentos han resultados en un fracaso de la “Smart Policy” de Obama, siendo este uno de los motivos por los que ahora dicha Administración, trata de virar hacia América Latina y el Caribe, tomando como partida el restablecimiento de relaciones con Cuba.

Una bien diferenciada política de ataques a cada país ha caracterizado esta etapa en las acciones imperiales. Hacia Argentina, el ataque mediante medios financieros como los “fondos buitres”, luego de que se dijera a nivel internacional que Argentina podría ser el sexto país incorporarse a los BRICS. Hacia Brasil, la relación de la Embajada de los Estados Unidos y los movimientos sociales que protagonizaron manifestaciones antes del mundial de football fue evidente, así como el espionaje informático hacia ese país. Recientemente, el Presidente Rafael Correa del Ecuador, ha denunciado una nueva campaña para desestabilizar su país, la cual proviene de los centros de inteligencia de Washington relacionados con las derechas locales.

En Cuba ha sido evidente lo sucedido con el llamado “twitter cubano”, instrumento utilizado para subvertir el orden en la heroica isla, hecho que se suma a la inmensa lista de intromisiones y ataques a la Revolución Cubana durante mas de 5 décadas por parte de la potencia hegemónica.

Hacia Venezuela, luego de la derrota electoral que sufriera la oposición (y el imperio) en las elecciones municipales de diciembre del año pasado, decidieron una vía rápida para “salir de Maduro”, la guarimba. Esta le costó la vida a 43 venezolanos, produjo mas de 800 heridos e impactó la cotidianidad de muchas familias venezolanas que fueron víctimas de tales acciones vandálicas. 

Haciendo uso del aumento de la producción de hidrocarburos mediante el “fracking”, ha logrado bajar las importaciones de petróleo en general y particularmente, desde Venezuela. Pero, no solo los volúmenes han descendido, también lo ha hecho el precio del petróleo, cayendo mas de un 30% respecto a su valor de mediados de año, hecho que ha impactado los ingresos en divisas de países como Rusia, Irán y Venezuela.

Con esta baja de los precios del petróleo y los volúmenes de importación, EE.UU. intenta varios objetivos en este nuevo y mejorado enfoque de guerra global:
  • Intenta detener el crecimiento económico de Rusia, lo cual, resultará bastante difícil.
  • Intenta impacta el crecimiento de Irán y su influencia en el Medio Oriente.
  • Intenta detener las políticas sociales del Gobierno Venezolano. 
En cuanto a las Relaciones Internacionales, no podemos dejar fuera, el fortalecimiento de las relaciones de Sur América y El Caribe con potencias como China y Rusia, misma que EE.UU. ha definido como adversarias a sus intereses. Las visitas de los primeros mandatarios de estas potencias a diversos países de la región a mediados de año, ha sido un gran golpe para la política de los EE.UU., potencia acostumbrada a aplicar la Doctrina Monroe y el Corolario Roosevelt desde hace mas de cien años en la región.

Por otra parte, los países de Sur América poseen importantes reservas de recursos naturales, energéticos y no energéticos, que necesita Estados Unidos para su industria y para continuar su desarrollo económico. Como dijera el Prof. Atilio Boron, en contraposición a lo que los funcionarios de Estados Unidos han pregonado, América Latina y el Caribe es la región de mayor importancia para esa potencia, desde épocas de James Monroe. 

El citado pensador indica que “el cada vez mas complicado acceso a los recursos naturales – principalmente petróleo, pero también minerales estratégicos – que exige el patrón de consumo del capitalismo avanzado, ha endurecido las políticas del imperialismo”. Esto es lo que explica su actitud hacia fenómenos como el Estado Islámico en Oriente Medio y el apoyo a los pronazi en el conflicto ucraniano.

Por la vía que ha transitado la política de EE.UU. hacia la región en los últimos años, es obvio que cada vez le será mas difícil tener el control de tales recursos. 

Actualmente, China lidera las inversiones foráneas en Sur América y el Caribe, planteando un esquema de respeto hacia los gobiernos y la cultura de la región. Por su parte, Rusia ha seguido un esquema parecido, teniendo importantes relaciones comerciales y diplomáticas con diversos países de América Latina, sin olvidar que esta potencia forma parte de los BRICS. 

A lo anterior se suma, el avance de medios de comunicación en castellano como CCTV y RT, medios que representan una alternativa a la hegemonía comunicacional de los medios privados, nacionales e internacionales, de la región cuyo acceso es gratuito en varios de nuestros países.

En un hecho sin precedentes, Nicaragua ha otorgado a empresas Chinas, la buena pro para la construcción de un nuevo canal interoceánico en América Central. En ese proyecto tendrán participación empresas Rusas a la par de Venezuela que también se ha comprometido con el proyecto. Nicaragua es el único país de Centro América que no forma parte de la Alianza del Pacífico y su gobierno no es sumiso a los designios de Washington. Este proyecto pondrá a prueba la geopolítica de los Estados Unidos en la región y a nivel mundial.

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